La uruguaya Franca Levin lleva casi dos años recorriendo África por tierra, de Marruecos a Sudáfrica, sin guía, sin agencia y sin compañía. Su relato, publicado por CNN Español el 20 de octubre, cuestiona la imagen de un continente reducido a la guerra y la pobreza, y llega a una conclusión que incomoda: se siente tan segura allí como en Uruguay, Europa o el sudeste asiático.
Antes de partir, muchas personas le advirtieron sobre los riesgos de viajar sola como mujer por un continente desconocido. Levin, de 35 años, eligió comprobarlo por sí misma y hoy sostiene que el miedo a África responde más a la ignorancia que a la experiencia real.
De profesora de Matemática a viajera en solitario
La historia de Levin empezó lejos de las rutas africanas. Durante varios años enseñó Matemática en Montevideo y cursaba un posgrado en Argentina, con una vida organizada alrededor de los números y las aulas. Un correo de una aerolínea que le permitió canjear millas por un pasaje a Chile cambió el rumbo: pasó unos 40 días sola y conoció a personas que vivían viajando.
La pregunta que se hizo entonces fue directa: ¿iba a pasar 40 años haciendo eso mismo? La respuesta la llevó primero a Australia, donde vivió varios años ahorrando, y después a Samoa, Fiyi y países del sudeste asiático. En ese período nació su blog DeMente con Mochila, que con el tiempo se convirtió en un canal de YouTube donde combina relatos, fotografía, video y reflexiones sobre los lugares que visita.
Su caso no es único en la región. Una argentina de 63 años, conocida como la Abu viajera, convirtió su auto en un autohome y salió sola por las rutas de su país, según contó Clarín, aunque empezó con viajes cortos y destinos cercanos, como le recomendaron otros viajeros. Levin, en cambio, se lanzó de una vez a cruzar un continente entero.
¿Es peligrosa África para una mujer que viaja sola?
La pregunta que más le repetían antes de partir tiene, según Levin, una respuesta poco cómoda. Lejos de sentirse más expuesta, dice que el factor de la inseguridad en África está sobredimensionado.
«Todas las mujeres estamos expuestas a violencia en cualquier lugar del mundo. Yo lo que pienso es dónde no estamos en riesgo las mujeres», dijo Levin a CNN Español.
En casi dos años de recorrido, contó, ha vivido dos o tres situaciones desagradables, casi siempre por malentendidos. En cambio, dijo haber pasado millones de situaciones feas en Uruguay, Europa y el sudeste asiático. En su país natal, agregó, hay un nivel de violencia callejera hacia las mujeres que está tan normalizado que se asume que en todo el mundo ocurre igual.
Su postura tiene matices. Levin aclara que no cree que las mujeres deban ignorar los riesgos ni que todas puedan viajar de la misma manera, y reconoce algo incómodo: su condición de turista blanca le abre puertas que no están disponibles para las mujeres locales.
En los países que recorrió, advirtió, los roles de género están muy marcados y existe una veneración de la mujer en su papel de madre. Pero ese trato amable hacia la extranjera no refleja necesariamente la vida cotidiana de quienes viven allí, algo que Levin considera fundamental distinguir al interpretar su experiencia.
Los prejuicios que descubrió en sí misma
El viaje también le sirvió de espejo. Levin reconoce que la imagen que traía del continente estaba moldeada por el retrato que hacen los medios, y que fue sobre la marcha cuando empezó a notar sus propios sesgos.
Uno la golpeó con fuerza: la asociación de la inteligencia con Europa y Occidente, como si fueran las cunas del conocimiento.
En Mauritania, relató, aprendió que nómadas en medio del desierto juegan juegos de lógica muy complejos y que hay gente capaz de leer la arena para encontrar agua. En Senegal conoció a un guía que habla nueve idiomas con fluidez. En Burkina Faso escuchó análisis políticos profundos y desarrollados sobre la situación del país.
«Le dije: si fueras blanco estarías trabajando en Naciones Unidas», recordó sobre el guía senegalés.
Esas experiencias la llevaron a una autocrítica honesta sobre dónde ubica el conocimiento, y a un propósito editorial: su proyecto no busca explicar África de manera definitiva, sino mostrar la vida cotidiana que queda fuera de las imágenes más repetidas.
La visión estereotipada del continente no es solo un asunto de viajeros. El análisis institucional también lo señala: el Centro de Estudios e Investigación para la Gestión (CIDAF) de la Universidad Complutense de Madrid publicó un estudio sobre el multilateralismo africano que describe al continente como el más hostil del mundo para la cooperación internacional, un retrato que convive con la realidad cotidiana que Levin documenta.
La calidez como puente con América Latina
Lo que más la sorprendió fue la hospitalidad de África occidental, especialmente la cercanía con los latinoamericanos. Levin, extrovertida y conversadora, dice que su forma de ser genera risa y confianza rápidas, y que los abrazos con las mujeres que conoce recuerdan más a las costumbres latinoamericanas que a la distancia europea.
Esa afinidad, matiza, no responde a un rechazo hacia los europeos, históricos colonizadores del continente. En lugares donde el turismo aún no está extendido, no percibió resentimiento generalizado, sino disposición a conversar y compartir con quien llega.
Una vida sin fecha de regreso
Levin no piensa volver a dar clases de Matemática. Cada tanto alquila un apartamento dos o tres semanas para cocinar, lavar ropa y recuperar rutinas, y luego vuelve a la ruta, donde los traslados exigen combinar motos, autos compartidos con nueve personas y largas horas bajo la lluvia. En una ocasión tardó todo un día en recorrer 120 kilómetros.
Para comprobar que sigue eligiendo esta vida tiene un ritual semanal: se prepara unos mates y se hace las preguntas necesarias.
«Me pregunto si estoy bien, si sigo eligiendo esta vida, si hay que ajustar algo», contó.
No sabe dónde estará en unos años ni si querrá echar raíces. Por ahora le basta con hacerse esa pregunta cada semana y comprobar que la respuesta sigue siendo sí.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Franca Levin?
Es una uruguaya de 35 años, ex profesora de Matemática, que desde hace casi dos años recorre África por tierra, desde Marruecos hasta Sudáfrica, y documenta su viaje en su blog y canal de YouTube DeMente con Mochila.
¿Qué dice sobre la seguridad de viajar sola por África?
Según contó a CNN Español, en casi dos años ha vivido dos o tres situaciones desagradables, mientras que en Uruguay, Europa y el sudeste asiático ha vivido muchas más. Considera que la inseguridad en África está sobredimensionada, aunque aclara que eso no significa que no haya riesgos.
¿Por qué su experiencia no es igual para todas las mujeres?
Levin reconoce que ser una turista blanca le da un trato diferenciado, con puertas que no se abren para las mujeres locales, por lo que su vivencia no puede generalizarse.
