Dos estudiantes costamarfileñas de 22 años, Fieni Yawa Datchrango y Marlene Bleu Dion, realizan desde el 30 de septiembre sus primeras prácticas internacionales de hostelería en el hotel Abba Playa de Gijón, Asturias, dentro de un acuerdo de cooperación educativa entre España y Costa de Marfil.
Según reportó La Nueva España Digital (LNE.es) el 19 de octubre, las dos jóvenes forman parte de un grupo de seis alumnos de la Escuela de Hostelería de la Riviera de Abiyán que llegó a España para completar su formación en empresas asturianas hasta el 2 de diciembre. La experiencia es fruto de un convenio impulsado por el Centro Integrado de Formación Profesional de Hostelería y Turismo de Gijón, que desde hace varios cursos promueve intercambios internacionales a través del programa Erasmus+.
Un puente educativo entre dos continentes
La Escuela de Hostelería de Gijón ya había desarrollado intercambios con centros de Francia, Irlanda, Finlandia, Costa Rica, República Dominicana y Argentina. África, sin embargo, seguía siendo una asignatura pendiente hasta este curso académico.
La oportunidad surgió cuando una auxiliar de conversación de francés procedente de Costa de Marfil comentó a sus colegas gijoneses que en su país había interés en acceder a este tipo de intercambios. A partir de ahí, el centro asturiano contactó con María Suárez, la asesora del Ministerio de Educación del Gobierno de España en Costa de Marfil, y tras unos meses de trabajo ambos centros formativos alcanzaron un acuerdo de cooperación.
Yvan Pozuelo, coordinador de Internacionalización de la escuela gijonesa y profesor de francés, explicó a La Nueva España el alcance del proyecto:
Estas van a ser las primeras experiencias, pero el objetivo es conseguir una gran alianza y poder repetirla todos los años porque es algo ideal para crear puentes entre sistemas educativos, culturas y realidades distintas.
Dentro de este mismo plan de cooperación, dos profesores de la Escuela de Gijón viajaron recientemente a Abiyán para impartir formación sobre gastronomía española y colaborar en la preparación del menú que la Embajada de España sirvió durante una gala de 300 personas con motivo del Día de la Hispanidad.
Aprendizaje diario en el Abba Playa
De los seis estudiantes marfileños, dos trabajan en el hotel Abba Playa de Gijón, otros dos en el Zen Balagares de Avilés y los dos restantes en el hotel Puebloastur de Cofiño. A lo largo del curso, otros estudiantes del centro gijonés viajarán en sentido contrario hacia el país africano.
Fieni trabaja ocho horas diarias, cinco días a la semana, como camarera, y destaca lo que ya ha aprendido sobre la puesta a punto de banquetes y eventos. Marlene, por su parte, se encuentra en recepción, donde realiza los registros de entrada y salida de los clientes. Ambas se comunican principalmente en francés e inglés, aunque también están aprendiendo castellano.
Estamos muy contentas. La gente es muy hospitalaria con nosotras.
Marlene subrayó el valor profesional de la experiencia: Nos vamos a llevar muchas competencias profesionales, un nuevo idioma y otra cultura. Fieni, entre otras cosas, ya ha tenido ocasión de probar platos asturianos como la fabada y el arroz con leche, y ha celebrado el nivel tecnológico del hotel y las vistas a la playa desde sus habitaciones.
La directora del Abba Playa, Marina Gutiérrez, elogió la integración de las dos jóvenes en el equipo: La experiencia está siendo espectacular. Son muy trabajadoras y se han integrado a la perfección. Pozuelo, por su parte, agradeció la participación de los hoteles y destacó la actitud de las estudiantes, más disciplinadas y con más ganas de aprender que muchos trabajadores europeos, según su observación.
La internacionalización educativa como herramienta de desarrollo
Iniciativas como esta muestran el papel de la formación profesional como vía de apertura internacional, transferencia de conocimiento y generación de oportunidades para jóvenes de países en desarrollo. El programa Erasmus+, que financia este tipo de intercambios, ha demostrado en los últimos años su capacidad para conectar sistemas educativos y culturales distintos, un enfoque que este medio ha defendido reiteradamente como motor de desarrollo sostenible e inclusión social.
La cooperación educativa con África representa además una dimensión estratégica para Europa, que necesita reforzar sus lazos con el continente vecino mediante proyectos concretos y no solo declaraciones institucionales. Tras consolidar esta relación con la Escuela de Hostelería de la Riviera de Abiyán, el Centro Integrado de Gijón seguirá creciendo este curso con un nuevo proyecto de intercambio junto a una escuela de Tahití, lo que confirma la vocación internacional de la formación en hostelería y turismo, sectores donde Costa Rica también tiene mucho que decir, como demuestra la trayectoria de intercambios previos del propio centro asturiano con instituciones costarricenses.
Para Fieni y Marlene, la experiencia concluirá el 2 de diciembre, cuando regresen a Costa de Marfil con la maleta llena de aprendizaje profesional, un nuevo idioma y una cultura más en su haber.
