El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) identificó una estrategia creciente de grupos criminales dedicados al narcotráfico que se apropian de viviendas para convertirlas en puntos de venta de droga, según reveló Teletica (Canal 7) el 31 de octubre de 2026. Los métodos van desde pagos irrisorios hasta amenazas directas y expulsiones forzosas de los propietarios.
El caso más grave ocurrió en diciembre de 2025 en Linda Vista de La Unión, Cartago, cuando una mujer de apellido Legaspy fue asesinada a balazos al intentar recuperar la casa de su tío, tomada por un grupo criminal. Ella fue la única familiar interesada en revisar y recuperar la vivienda.
Cómo operan los grupos criminales
El subdirector en ejercicio del OIJ, Vladimir Muñoz, detalló los mecanismos que estas organizaciones utilizan para quedarse con propiedades ajenas. En el caso de Linda Vista, los delincuentes no pagaron absolutamente nada por apropiarse del inmueble, cuya casa estaba alquilada.
La sobrina del propietario llegó a la vivienda con la intención de recuperarla.
“La muchacha llegó con la intención de recuperar la casa, era del tío y ella era la única representante, o persona familiar que estaba interesada, y se dio un incidente donde ella falleció dentro de la vivienda”, relató Muñoz.Según la versión preliminar del OIJ, durante un intercambio con los ocupantes se produjo una discusión y uno de ellos sacó un arma de fuego y le disparó en varias ocasiones en la cabeza. La mujer fue trasladada al Hospital San Juan de Dios, donde falleció a las 10:30 p. m. de ese mismo día.
Pagos irrisorios y amenazas
No todas las apropiaciones ocurren sin ofrecer dinero. El OIJ también ha identificado casos en los que los grupos criminales ofrecen cantidades muy inferiores al valor de mercado de las viviendas, con la condición de que sus propietarios abandonen el inmueble. Muñoz mencionó como ejemplo propiedades en sectores como María Reina, Hatillo y Aguantafilo.
“Una propiedad que tal vez cuesta ₡10 millones, ₡15 millones, simplemente les dan ₡1 millón, ₡2 millones y váyase”, explicó el jerarca policial.La presión aumenta cuando los propietarios se niegan a salir.
“Esto es lo que le damos si se va, y si no, igual vamos a tomar la vivienda, y asumen las consecuencias”, describió Muñoz sobre la forma en que operan estos grupos.Comunidades afectadas y préstamos gota a gota
El OIJ ha identificado esta dinámica en comunidades como Lindavista y Tirrases. Según el subdirector, algunas personas terminan abandonando sus viviendas después de adquirir préstamos informales bajo la modalidad gota a gota con grupos criminales, mientras que otras son expulsadas directamente mediante amenazas.
Una vez que los propietarios salen, los delincuentes utilizan las casas como búnques, sin realizar necesariamente un traspaso legal de los inmuebles. Esta apropiación de facto convierte hogares familiares en centros de operación del narcotráfico, con el riesgo que ello implica para la seguridad de los barrios.
Un proceso complejo para recuperar las propiedades
Recuperar esas propiedades tampoco es sencillo. El OIJ debe realizar estudios registrales, coordinar con la Fiscalía y gestionar autorizaciones judiciales o administrativas para intervenir los inmuebles, respetando el debido proceso y el estado de derecho.
Muñoz explicó que, cuando se trata de propiedades privadas, el procedimiento puede tardar entre tres y seis meses o incluso más. Mientras tanto, la institución mantiene las intervenciones policiales hasta conseguir recuperar los espacios y devolver las propiedades a sus dueños originales.
Un fenómeno regional que exige respuesta institucional
El despojo de propiedades por parte de organizaciones criminales no es exclusivo de Costa Rica. En México, según reportó Infobae, el narco ha extendido el despojo de terrenos al negocio ganadero en estados como Guerrero y Michoacán, con señalamientos de que consolidar esas apropiaciones podría requerir la intervención de funcionarios con acceso a registros de propiedad.
En Argentina, el gobierno porteño reportó haber recuperado unas mil propiedades usurpadas, entre ellas hoteles que ocultaban búnques de droga y prostitución en el barrio de Constitución, según informaron Sección Ciudad y TN. La magnitud del fenómeno en la región subraya la necesidad de respuestas institucionales firmes.
Para Costa Rica, país con una tradición de paz y neutralidad, estas prácticas representan un desafío directo al estado de derecho y al derecho de propiedad, pilares del modelo democrático costarricense. La respuesta del OIJ y de la Fiscalía, con respeto pleno de las garantías procesales, será determinante para frenar la expansión de estos grupos criminales en las comunidades.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los búnques de droga?
Son viviendas o inmuebles tomados por grupos criminales que los utilizan como puntos de venta de droga y centros de operación, generalmente sin traspaso legal de la propiedad.
¿Cuánto tiempo tarda el OIJ en recuperar una propiedad privada?
Según el subdirector en ejercicio del OIJ, Vladimir Muñoz, el procedimiento puede tardar entre tres y seis meses o incluso más, ya que requiere estudios registrales, coordinación con la Fiscalía y autorizaciones judiciales o administrativas.
¿Dónde se han identificado estos casos en Costa Rica?
El OIJ ha identificado estas dinámicas en comunidades como Linda Vista de La Unión, Lindavista, Tirrases, María Reina, Hatillo y Aguantafilo, según reportó Teletica (Canal 7).
