La Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños destinará una inversión estimada de 1,5 millones de dólares para reconstruir y ampliar La Posada del Alivio, el albergue que desde hace más de cuatro décadas acompaña a familias que viajan desde zonas alejadas del país mientras sus hijos reciben atención médica en el Hospital Nacional de Niños. El proyecto, anunciado el 30 de octubre, permitirá duplicar la capacidad actual de las instalaciones.
Según reportó Teletica (Canal 7), la iniciativa contempla mejoras en accesibilidad, ampliación de los servicios básicos y espacios más funcionales y dignos. A la inversión en infraestructura deberán sumarse los costos de equipamiento y de operación de un albergue satélite temporal durante el periodo de reconstrucción.
Un apoyo para quienes vienen de lejos
La Posada del Alivio brinda hospedaje, alimentación, apoyo emocional y otros servicios a familias en condición de vulnerabilidad referidas por el centro médico. Durante los últimos cinco años, más de 5.000 personas encontraron allí un hogar temporal mientras acompañaban a sus hijos en procesos de atención médica.
Más del 60% de las familias atendidas provienen de zonas alejadas de Alajuela, Limón y Puntarenas, y un 17% pertenece a comunidades indígenas. El albergue es uno de los autorizados para recibir población indígena, y trabaja de manera articulada con el Hospital Nacional de Niños.
Ese es el caso de Shirley López Mora, vecina de Gavilán Canta, una comunidad indígena en Talamanca. Ella recorrió diez horas de viaje porque su hijo está internado y lleva diez días hospedada en el albergue.
“Vengo de Talamanca de una comunidad que se llama Gavilán Canta, duré 10 horas de viaje porque mi hijo está internado, ya tengo 10 días de estar acá gracias a Posada del Alivio, porque no tengo dónde quedarme, no tengo familia aquí. Todos aquí fueron muy amables, si uno tiene dudas acá le ayudan”, relató López.
La experiencia de esta madre refleja el papel que cumplen los albergues como complemento de la atención hospitalaria: un lugar seguro donde las familias pueden descansar, alimentarse, asearse y recuperar fuerzas sin cargar con una preocupación adicional, reseñó Puntarenas Se Oye.
Por qué fortalecer los albergues es fortalecer la salud
La presidenta de la Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños, Gabriela Llobet, sostuvo que el acompañamiento familiar es parte del cuidado de la salud y no un lujo complementario.
“La salud no termina en la puerta de un hospital. Cuando una madre o un padre debe recorrer cientos de kilómetros para acompañar a su hijo, necesita mucho más que atención médica; necesita también un lugar digno donde descansar, alimentarse y recargar energías. Los albergues son un eslabón silencioso, pero esencial del sistema de salud, porque hacen posible que las familias de zonas alejadas puedan estar cerca sin tener una preocupación adicional. En la Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños creemos que cuidar a un niño también significa cuidar a quienes lo acompañan”, afirmó Llobet.
Según la fundación, investigaciones en hospitales pediátricos y unidades de cuidados intensivos han señalado que la presencia de los padres durante la hospitalización puede contribuir a disminuir la ansiedad, mejorar la estabilidad fisiológica y favorecer la recuperación de niños enfermos o prematuros.
“Fortalecer los albergues es fortalecer el sistema de salud. Ninguna familia debería enfrentar la angustia de tener un hijo hospitalizado y, además, preocuparse por dónde dormir o cómo alimentarse. Invertir en estos espacios es invertir en una atención más humana e integral para miles de niños y sus familias”, concluyó la presidenta.
La infraestructura actual ya resulta insuficiente para atender a todas las familias que requieren este apoyo, motivo por el cual la Asociación impulsa la reconstrucción, coincidió La Esquina 506 en su cobertura del proyecto.
Sociedad civil y solidaridad institucional
Este tipo de iniciativas muestra el valor del trabajo articulado entre la sociedad civil organizada y la Caja Costarricense de Seguro Social. La Posada del Alivio no sustituye al Estado, pero sí complementa su labor donde la red hospitalaria sola no alcanza: en el acompañamiento humano de quienes llegan desde Talamanca, la zona sur o los cantones limonenses.
Para un país que se enorgullece de su modelo social y de su apego a la paz, invertir en espacios dignos para las familias más vulnerables es coherente con los valores costarricenses de solidaridad e inclusión. El proyecto también recuerda que el sistema de salud no se mide solo en camas y especialistas, sino en la cadena completa de apoyo que rodea a un niño hospitalizado.
Cómo colaborar con La Posada del Alivio
Las personas interesadas en apoyar el proyecto pueden contactar a la Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños por WhatsApp al 7067-2748 o al correo electrónico de la organización. Las donaciones permitirán sostener la operación del albergue satélite temporal y completar la reconstrucción.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto invertirá la Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños?
La inversión estimada es de 1,5 millones de dólares en infraestructura, sin contar el equipamiento ni la operación del albergue satélite temporal durante la reconstrucción.
¿Qué familias atiende La Posada del Alivio?
Familias en condición de vulnerabilidad referidas por el Hospital Nacional de Niños. Más del 60% proviene de zonas alejadas de Alajuela, Limón y Puntarenas, y un 17% pertenece a comunidades indígenas.
¿Cuántas personas ha atendido el albergue en los últimos años?
Según los datos de la Asociación, más de 5.000 personas encontraron hospedaje allí durante los últimos cinco años.
