La presidenta de la República ganó en primera vuelta el 1° de febrero con 1.243.141 votos, el 48,53 % de los sufragios válidos, en una victoria certificada por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Sin embargo, un análisis publicado por Semanario Universidad sostiene que los datos completos revelan una mayoría opositora dispersa que todavía no logra convertirse en alternativa política.
Según ese análisis, el padrón electoral incluía 3.731.788 personas y el oficialismo obtuvo el voto de apenas una de cada tres electores. Los diecinueve partidos restantes sumaron 1.318.202 votos, unos 75.000 más que el partido de gobierno. Más de 1,1 millones de personas no votaron. La conclusión es incómoda pero clara: quienes no apoyan al oficialismo siguen siendo mayoría, aunque fragmentada en muchas piezas.
Una suma de minorías no gobierna
Entre esos 1,3 millones de votos hay socialdemócratas, liberales, ambientalistas, progresistas y también conservadores que en materia de derechos votan con el oficialismo. El texto de Semanario Universidad lo formula sin rodeos: una mayoría dispersa no es una mayoría, es una suma de minorías, y la suma requiere un programa común, no solo el rechazo compartido.
Ningún proyecto serio se construye sumando antichavismos, advierte el análisis. Se construye con propuestas concretas sobre empleo, educación, salud, producción y derechos.
Cuales son los datos que debería confrontar una alternativa
Empleo: el desempleo tiene rostro joven y de mujer
La tasa de desempleo nacional ronda un aparentemente tranquilo 7 %, pero detrás del promedio hay rostros concretos. En el primer trimestre de 2026 había 54.000 mujeres ocupadas menos que un año antes. Entre las personas de 15 a 24 años, el desempleo ronda el 18 %, solo 36 de cada 100 participan en el mercado laboral y una de cada cinco ni estudia ni trabaja. Según la OCDE, Costa Rica tiene el segundo desempleo juvenil más alto entre sus países miembros, y el de las mujeres jóvenes llega al 25,3 %.
Ingresos y pobreza: el espejismo estadístico
La Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2026 confirma que el ingreso promedio de los hogares cayó 3,8 %, equivalente a ₡46.097 menos cada mes. En el 10 % más pobre de los hogares rurales, el ingreso por persona cayó 7,7 %: perdió más quien menos tenía.
¿Por qué la pobreza aparece
