La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), la misión multinacional respaldada por Naciones Unidas que opera en Haití, negó el sábado 26 de octubre poder confirmar que los restos humanos entregados en el aeropuerto de Puerto Príncipe correspondan a los cuatro aerotécnicos salvadoreños desaparecidos, en franca contradicción con la versión del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien horas antes descartó que se tratara de sus militares.
El forcejeo informativo entre San Salvador y el comando de la misión dejó un vacío delicado: casi una semana después de la emboscada contra los cuatro técnicos salvadoreños, ningún dato verificado ha confirmado su paradero, vivo o muerto, y ninguna organización se ha atribuido el ataque.
Lo que dijo Bukele y lo que respondió la fuerza multinacional
El episodio comenzó cuando The New York Times publicó el sábado, citando cuatro fuentes en Haití, que unos restos calcinados hallados a las afueras de Puerto Príncipe podrían pertenecer a los cuatro militares salvadoreños desaparecidos. El diario señalaba que los cuerpos fueron encontrados seis días después de que los hombres fueran emboscados mientras circulaban por un bastión de pandillas, y que el grupo de ayuda humanitaria Hero Client Rescue, contratado para recuperar los cadáveres, era la fuente del hallazgo.
Bukele respondió esa misma noche con un mensaje en X.
No son nuestros hombres. Una ONG entregó restos humanos en el aeropuerto, asegurando que pertenecían a nuestros cuatro aerotécnicos.
El presidente agregó que los restos correspondían a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de sus aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un ejército extranjero. Acompañó su publicación con imágenes de identificaciones de un miembro de la GSF originario de Chad, país de África central, supuestamente encontradas entre los restos.
Sin embargo, la fuerza internacional, aunque承认 la recepción de los cuerpos, emitió un comunicado notablemente más cauto.
No está en condiciones de confirmar que dichos restos correspondan al personal desaparecido.
El mensaje oficial no aportó datos sobre las víctimas ni descartó de manera oficial que se tratara de los efectivos salvadoreños, y añadió que la GSF se mantiene firme y comunicará más información una vez que se disponga de datos verificados.
