La Junta de Salud del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes, junto a organizaciones sociales y comunitarias, exigió este viernes a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) definir el alcance, la ubicación y el modelo de construcción del nuevo centro médico, aprobar un cronograma y garantizar una atención segura durante la transición.
La exigencia se concretó en un documento dirigido a las altas autoridades de la CCSS, presentado durante la celebración del 50.º aniversario de la atención a las personas adultas mayores, en el Auditorio del SIGA del hospital, según informó Semanario Universidad.
Una ruta pública, con responsables y plazos verificables
El documento de la Junta de Salud detalla una serie de peticiones concretas dirigidas a la institución, que van desde la aprobación formal del proyecto hasta la respuesta escrita en un plazo determinado.
Las organizaciones solicitaron la definición y aprobación del proyecto definitivo, incluyendo un acuerdo formal sobre la capacidad, ubicación, terrenos y modelo de ejecución y contratación del Proyecto CCSS-0998, denominado «Ampliación y Fortalecimiento del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología», considerando la demanda futura de atención. También pidieron la aprobación de un cronograma acelerado que reduzca los retrasos y acerque la puesta en operación a las metas originales: primera etapa en marzo de 2030 y segunda etapa en septiembre de 2032.
«Las personas adultas mayores necesitan saber cuándo contarán con el nuevo hospital y cómo se garantizará su atención mientras se concreta la obra. Pedimos a la CCSS una ruta pública, con responsables y plazos que podamos seguir y verificar», afirmó Alicia Avendaño, presidenta de la Junta de Salud del hospital.
Estudios pendientes y terrenos sin resolver
Otro de los puntos centrales del pronunciamiento es la resolución de los estudios y los terrenos necesarios para la ejecución del proyecto. Las organizaciones solicitaron el establecimiento de fechas concretas para la conclusión y aprobación de los estudios de oferta y demanda, el Programa Médico Arquitectónico y los componentes de preinversión, así como información detallada sobre la adquisición, inscripción y expropiación de las 16 propiedades consideradas en el proyecto.
Asimismo, la Junta de Salud demandó atención inmediata a las necesidades urgentes del hospital actual. Esto incluye la presentación de un plan financiado para corregir las observaciones críticas de seguridad, mejorar la evacuación y accesibilidad, atender la saturación de emergencias y hospitalización, y fortalecer los servicios y el equipamiento durante la transición.
Transparencia y seguimiento ciudadano
El documento también insiste en la transparencia de las decisiones y el mantenimiento del seguimiento ciudadano. Las organizaciones pidieron la publicación del acuerdo de Junta Directiva, del proyecto aprobado, su presupuesto y cronograma, además de la realización de reuniones periódicas con la Junta de Salud y las organizaciones firmantes, con actas e informes de avance.
Finalmente, la Junta de Salud solicitó una respuesta por escrito dentro de los 15 días hábiles siguientes, que incluya el acuse de recibo, la indicación de las unidades responsables, la fecha en que se someterá a Junta Directiva la definición del proyecto y su modelo de construcción, la propuesta de cronograma acelerado y la convocatoria a una reunión de seguimiento.
Observaciones críticas de seguridad
La Junta de Salud recordó que un Informe de Evaluación de Seguridad Humana y Riesgo de Incendio del Cuerpo de Bomberos, emitido el 6 de febrero de 2025, identificó 38 observaciones en el hospital: 15 clasificadas como críticas y 23 como no críticas. En sus conclusiones, la Unidad de Ingeniería señaló que los incumplimientos afectan negativamente la seguridad humana y el riesgo de incendio mientras no sean subsanados.
Un proyecto con tropiezos
Este proyecto, a pesar de ser una gran necesidad para el país, ha sufrido varios tropiezos en el camino. A finales de setiembre, la Junta de Salud expresó su oposición ante la decisión de la CCSS de pausar los estudios relacionados con la ampliación y fortalecimiento de este centro médico, una situación que generó preocupación entre las organizaciones que promueven la modernización de la infraestructura de salud para las personas adultas mayores.
