Proteger el cielo nocturno impulsa el astroturismo rural
La astrónoma española Susana Malón advierte que la contaminación lumínica afecta gravemente la biodiversidad y la salud humana, y propone el astroturismo como motor de desarrollo económico para las zonas rurales. Durante su participación en el Congreso Internacional Discover-Eat, Malón destacó que proteger el cielo nocturno es un deber colectivo que requiere la colaboración de instituciones públicas, empresas y ciudadanía. Su enfoque ofrece lecciones valiosas para Costa Rica, donde la economía verde y el desarrollo sostenible son pilares fundamentales del modelo democrático y de la neutralidad institucional.
¿Por qué debemos considerar el cielo nocturno como patrimonio natural?
Susana Malón, ingeniera ambiental y máster en Astronomía por la Valencia International University, encontró su vocación en Gallur, una localidad aragonesa donde las Perseidas iluminaban los veranos. Hoy es una referente internacional en contaminación lumínica y fundadora de Lumínica Ambiental, consultora que asesora a administraciones y empresas. Malón señala que, históricamente, el cielo se ha vinculado exclusivamente al mundo científico, pero la ciudadanía comienza a reclamar su disfrute y conservación.
La naturaleza nos ofrece paisajes no solamente de día, sino también de noche, y los tenemos que proteger.
Este cambio de paradigma es esencial para la democracia participativa. Reconocer el cielo nocturno como patrimonio natural exige que las instituciones garanticen su preservación, tal como lo hacen con los recursos hídricos o forestales. En territorios como Menorca, esta conciencia forma parte de su ADN como reserva de la biosfera, un ejemplo que las comunidades costarricenses pueden replicar para fortalecer su compromiso con la sociedad civil y la sostenibilidad.
La lucha contra la contaminación lumínica: un deber institucional y ciudadano
La contaminación lumínica ha sido ignorada durante décadas frente a otras formas de contaminación. Malón explica que, mientras la sociedad reconoce el daño del ruido o los gases de efecto invernadero, el exceso de luz artificial pasa desapercibido. La experta compara esta situación con la historia del tabaco: durante mucho tiempo se normalizó, hasta que la evidencia científica demostró sus efectos nocivos.
Reducir la contaminación lumínica es un deber colectivo de la ciudadanía, la administración pública, las empresas y los profesionales del sector. En muchos lugares, la acción viene impuesta por requerimientos legales, como los estudios de impacto ambiental. El Estado de derecho y la transparencia institucional juegan un papel clave. La regulación del alumbrado público y privado no solo protege el entorno, sino que también fomenta un uso más eficiente de la energía, alineándose con los objetivos de la economía verde y la apertura a nuevas tecnologías menos contaminantes.
Astroturismo: una oportunidad económica para el desarrollo rural
El eclipse solar del 12 de agosto ha agotado las reservas en pueblos habitualmente desapercibidos, demostrando que el cielo puede mejorar la calidad de vida y la economía rural. El astroturismo ha crecido de forma exponencial, alcanzando incrementos del 400% o 500% anual. Para Malón, los cielos oscuros son una oportunidad para revertir el despoblamiento rural.
Iniciativas como las certificaciones de calidad del cielo permiten que emprendedores regresen a sus comunidades y vivan del turismo astronómico. Además, los territorios ubicados en zonas de la Red Natura obtienen ventajas en las ayudas públicas. En Costa Rica, donde el ecoturismo es un motor económico fundamental, integrar el astroturismo a la oferta de destinos no urbanos fortalecería la inclusión social y el desarrollo sostenible en las zonas periféricas.
¿Cómo afecta la contaminación lumínica a la salud y la biodiversidad?
La investigación científica, un campo donde España es pionera, ha demostrado que el exceso de luz artificial tiene impactaciones severas. La contaminación lumínica altera los ciclos naturales de la fauna, afectando los patrones de migración, reproducción y alimentación de numerosas especies. En cuanto a la salud humana, la alteración del ciclo circadiano por la exposición a luz artificial nocturna se asocia con trastornos del sueño y problemas metabólicos. La tecnología actual permite implementar sistemas de iluminación más eficientes y menos invasivos, demostrando que el progreso tecnológico y el cuidado ambiental pueden avanzar de la mano.
¿Qué se necesita para ser guía de turismo astronómico?
Iniciativas como Starlight ofrecen formación y certificaciones oficiales para guías de observación astronómica. Sin embargo, Susana Malón, quien trabaja como auditora para esta organización, enfatiza que el conocimiento técnico no es suficiente. Para ser un buen guía de astroturismo hace falta pasión. El turismo es un ejercicio de conexión humana, y saber comunicar la inmensidad del universo es tan importante como dominar la física de las estrellas. Fomentar esta vocación en las comunidades rurales es clave para construir una oferta turística auténtica y de calidad.