Hamás elige a Khalil al-Hayya como nuevo líder y desafía el plan de paz de Trump
Hamás ha designado a Khalil al-Hayya como su nuevo líder máximo, en una decisión que expertos interpretan como un giro hacia una postura más radical y un desafío directo al plan de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump. El nombramiento, anunciado este lunes por el grupo militante palestino, se produce en un momento crítico para la organización, que enfrenta presiones internacionales para desarmarse y poner fin a dos años de guerra en la Franja de Gaza.
Al-Hayya, quien se desempeñaba como jefe del grupo en el exilio y principal negociador, reemplaza a Yahya Sinwar, abatido por fuerzas israelíes en octubre de 2024. Desde entonces, Hamás había operado bajo un consejo de cinco miembros. La elección de al-Hayya, considerado más radical que su rival Khaled Meshaal, refuerza la apuesta del grupo por la lucha armada y su alianza con Irán y el llamado Eje de la Resistencia.
Un liderazgo en medio de la crisis humanitaria
El grupo islamista enfrenta algunos de los mayores desafíos desde su fundación en 1987. La guerra, desencadenada por el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, ha dejado más de 73.000 muertos en Gaza, según las autoridades sanitarias del enclave. Aunque los combates se han reducido desde el alto el fuego negociado por Estados Unidos en octubre, Israel mantiene el control de más del 60% del territorio costero y continúa realizando ataques que, según afirma, van dirigidos contra militantes.
Las condiciones de vida de los aproximadamente dos millones de habitantes de Gaza siguen siendo desesperadas. La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no emitió comentarios inmediatos sobre la designación de al-Hayya. Este lunes, un ataque israelí en Jan Yunis, al sur de Gaza, causó la muerte de al menos tres palestinos, según servicios médicos locales. Desde el alto el fuego, más de 1.150 palestinos, en su mayoría civiles, han muerto por ataques israelíes, mientras que cuatro soldados israelíes han sido asesinados por militantes en el mismo periodo.
¿Qué significa la elección de al-Hayya para el proceso de paz?
La analista política palestina Reham Owda señaló a Reuters que la victoria de al-Hayya es un mensaje claro: Hamás sigue comprometido con la lucha armada, rechaza el desarme bajo cualquier condición y tiene la intención de reconstruir su fuerza militar, preservando su alianza con Irán. “Esto indica que las negociaciones relacionadas con el desarme probablemente se enfrentarán a dificultades y obstáculos significativos”, afirmó Owda.
El plan de paz de Trump para Gaza exige el desarme de Hamás y la retirada militar israelí. Propone que el enclave sea administrado por una administración palestina tecnocrática supervisada por la Junta de Paz de Trump. Sin embargo, las conversaciones entre Hamás y los mediadores —Egipto, Catar, Turquía y los enviados de la Junta— no han logrado un acuerdo amplio para poner fin al conflicto.
El proceso de selección de al-Hayya fue gestionado por un consejo de 50 miembros, que incluyó a representantes de Hamás en Gaza, Cisjordania (incluidas las cárceles israelíes) y el exilio. La elección, que comenzó en enero, se vio interrumpida por las guerras en Irán y el Líbano, así como por las continuas operaciones militares israelíes.
Un contexto de tensiones y críticas internas
Hamás también enfrenta críticas dentro de Gaza por el elevado número de víctimas que ha causado la guerra, que ha reducido gran parte del enclave a ruinas. Los militantes liderados por Hamás mataron a unas 1.200 personas y secuestraron a otras 251 en el ataque del 7 de octubre de 2023. La comunidad internacional sigue presionando para que el grupo deponga las armas, pero la designación de al-Hayya sugiere que Hamás no está dispuesto a ceder en este punto.
La elección de al-Hayya representa un desafío directo al plan de paz de Trump y a los esfuerzos diplomáticos para estabilizar la región. Para Costa Rica, un país comprometido con la paz y la resolución pacífica de conflictos, este desarrollo subraya la complejidad de lograr una solución duradera en Medio Oriente y la importancia de defender el derecho internacional y los derechos humanos.
Foto: EL MUNDO