Sheinbaum rechaza división con AMLO y califica de «machista» la idea de que él gobierna detrás
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó este miércoles 2 de septiembre que exista una fractura entre su gobierno y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, y afirmó que su antecesor ha sido «sumamente respetuoso» con las decisiones de su administración. La declaración se produjo durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, en un contexto de especulaciones sobre supuestas tensiones internas en el movimiento de la Cuarta Transformación (4T).
¿Qué dijo Sheinbaum sobre la relación con López Obrador?
La mandataria fue contundente al desmentir cualquier injerencia del expresidente en su gestión: «El presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido sumamente respetuoso con nuestro gobierno, sumamente respetuoso. No ha mandado ningún mensaje: 'haz esto, haz aquello'. No estoy de acuerdo con esto que hiciste, no me parece'», sostuvo.
Sheinbaum calificó como «absolutamente absurdo» los rumores difundidos en redes sociales sobre una división entre un grupo de «obradoristas» y otro de «claudistas». Además, consideró que la idea de que López Obrador gobierna detrás de ella es «muy machista», pues sugiere que las mujeres no tienen capacidad para dirigir un país.
«Esta idea de que detrás de la presidenta está gobernando López Obrador es una idea muy machista, la verdad, de que las mujeres no tenemos ninguna posibilidad de desarrollar el gobierno o de que no hay capacidad de nadie más que en el presidente López Obrador», señaló.
¿Qué papel juega López Obrador en la actualidad?
Según detalló la jefa del Ejecutivo, el expresidente se encuentra en su retiro de la vida pública, dedicado a la «reflexión y pensamiento», y está terminando su segundo libro. Sheinbaum reiteró que no ha recibido ninguna llamada de López Obrador con indicaciones sobre cómo gobernar.
¿Cómo respondió Sheinbaum a las críticas por el caso Rocha Moya?
La presidenta también se refirió a las críticas surgidas tras las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien decidió regresar a la gubernatura sin consultar a Morena ni al gobierno federal. Sheinbaum aseguró que sus opositores «ya se inventaron que hay una pugna interna» y negó que exista división en el movimiento.
«Ahora que pasó lo de Sinaloa, lo de Rocha y demás, ya se inventaron de que hay una pugna interna. Y de que 'vamos a ver si la presidenta, ahora sí pone a sus candidatos para demostrar que tiene el control del país'. Bueno, los candidatos en Morena los pone el pueblo porque lo ponen las encuestas. Ni siquiera la presidenta participa, ni en su momento el presidente López Obrador, en definir a los candidatos», puntualizó.
La mandataria calificó como «absolutamente falso» que haya una fractura y acusó al bloque opositor de intentar difundir esa idea para debilitar al movimiento, aunque advirtió que «van a fracasar».
¿Cuál es el respaldo ciudadano al gobierno de Sheinbaum?
Sheinbaum destacó que las encuestas reflejan un respaldo sólido a su gobierno y a su gabinete, y lo atribuyó a la coherencia con los principios del movimiento: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.
«La aprobación que tenemos o que tiene el gobierno de México, porque no solo es la presidenta, tiene que ver con que no hemos traicionado, con que nos mantenemos primero con los principios que siempre mantuvimos», explicó.
La presidenta subrayó que su administración se ha comportado «con rectitud, con honestidad, con honradez» y que ha cumplido los compromisos de campaña. «La gente está contenta con nosotros. Y además, sabe que hubo un cambio profundo y no quiere regresar al pasado. Eso es lo que reflejan las encuestas», concluyó.
¿Qué significa esta postura para la democracia mexicana?
La defensa de Sheinbaum de su autonomía frente a López Obrador refuerza la institucionalidad y la separación de poderes en México. En un contexto donde la transparencia y el respeto a los procesos democráticos son fundamentales, estas declaraciones buscan consolidar la legitimidad de su gobierno y disipar dudas sobre su capacidad de liderazgo. La continuidad de la 4T, según la presidenta, se basa en principios y no en lealtades personales, lo que representa un mensaje de estabilidad para la región centroamericana y para los observadores internacionales.