Dromedarios contra el cáncer de próstata: la nanotecnología española que promete revolucionar el tratamiento
Del desierto del Sáhara a la vanguardia de la oncología molecular. Un equipo de investigadores españoles ha desarrollado un proyecto pionero que utiliza anticuerpos de dromedarios para crear 'drones' nanoscópicos capaces de detectar y atacar selectivamente las células del cáncer de próstata, el tumor más frecuente en hombres. La iniciativa, liderada por Alberto Jiménez Schuhmacher, investigador de la Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo (Araid) en el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón), combina nanotecnología, radiofarmacia e inteligencia artificial para ofrecer una alternativa a los pacientes que no responden a los tratamientos convencionales.
¿Cómo funcionan los 'drones' contra el cáncer?
Jiménez Schuhmacher explicó que su equipo lleva años desarrollando moléculas que se adhieren al tumor solo si este presenta determinadas características. Estas moléculas actúan como vehículos de reparto que transportan lutecio radioactivo hasta la localización exacta del cáncer. El objetivo es doble: por un lado, permitir la visualización del tumor mediante un escáner que detecta la radiación emitida; por otro, concentrar la radioterapia únicamente en las células malignas, minimizando el daño a los tejidos sanos.
“Llevamos varios años desarrollando unas moléculas que se pegan al tumor si, y solo si, tiene unas determinadas características. Podemos transportar cosas hasta el tumor, como si fueran 'drones' de reparto”, detalló el experto.
El investigador aclaró que los dromedarios no han sufrido daño alguno durante el proceso. Estos camélidos poseen anticuerpos de pequeño tamaño con propiedades bioquímicas especialmente útiles para estas aplicaciones. Tras obtenerlos, el equipo los reduce aún más hasta lograr los denominados nanoanticuerpos, que son los 'drones' utilizados en el proyecto.
La promesa de una radioterapia dirigida
El mecanismo es preciso: los nanoanticuerpos se inyectan en el paciente y se adhieren exclusivamente a las células tumorales. El resto se elimina rápidamente del organismo. Una vez acumulados en el tumor, el lutecio que transportan emite radiación que rompe el ADN de las células cercanas, induciendo su muerte programada, un efecto similar a la radioterapia pero localizado exclusivamente en el área afectada.
En España se detectan cada año unos 35.000 nuevos casos de cáncer de próstata. Aunque el pronóstico suele ser favorable cuando se diagnostica a tiempo, existe un porcentaje de pacientes que no responde adecuadamente a los tratamientos actuales, lo que subraya la necesidad de nuevos enfoques terapéuticos.
El papel de la inteligencia artificial en la oncología molecular
Aunque la inteligencia artificial no forma parte directa del proyecto, ha sido fundamental para seleccionar la diana que atacarán los nanoanticuerpos. En el futuro, la IA también servirá para mejorar la calidad de las imágenes obtenidas mediante el escáner y aumentar la precisión de los 'drones'.
“La IA está permeando prácticamente en cada etapa de nuestros proyectos en el laboratorio, aunque todavía nos queda mucha 'fontanería' y artesanía en nuestro día a día”, aseguró Jiménez Schuhmacher, quien también dirige el Grupo de Oncología Molecular del IIS Aragón.
Financiación privada y expansión del proyecto
El proyecto ha recibido recientemente un impulso económico significativo gracias a la marca aragonesa Alejandro Moda, que ha anunciado la creación de una beca que destinará parte de sus ganancias a esta investigación. Este apoyo financiero ha permitido al equipo ampliar sus horizontes.
“El apoyo económico va a ser muchísimo mayor de lo que podíamos anticipar, así que hemos empezado a imaginar, a soñar despiertos con unas ideas algo alocadas, pero que podrían tener un gran impacto. Como desarrollar algunos nuevos modelos para cáncer de próstata derivados de muestras de pacientes, para que tengamos más garantías de éxito e impacto”, señaló el investigador.
¿Podrá aplicarse esta tecnología a otros tipos de cáncer?
La fase actual del proyecto se centra en unir el lutecio a los nanoanticuerpos y verificar que siguen reconociendo la diana para la que fueron diseñados. La gran incógnita es si estos 'drones' podrán extenderse a otros tipos de tumores. Según Jiménez Schuhmacher, en teoría la tecnología debería funcionar para todos los cánceres que presenten la diana específica a la que se unen los nanoanticuerpos, aunque prefiere ser prudente y avanzar “paso a paso”.
Este avance representa un ejemplo de cómo la ciencia básica y la innovación tecnológica pueden converger para ofrecer soluciones concretas a problemas de salud pública. Para Costa Rica, un país con una sólida tradición en atención sanitaria y un creciente interés por la biotecnología, estos desarrollos internacionales abren la puerta a futuras colaboraciones y a la transferencia de conocimiento en un campo tan relevante como la oncología de precisión.