Adopción de IA en Costa Rica: el reto ya no es la tecnología, sino el talento y la medición de resultados
La inteligencia artificial (IA) avanza a un ritmo vertiginoso en América Latina, y Costa Rica no es la excepción. Sin embargo, el verdadero desafío para las organizaciones costarricenses ya no es acceder a la tecnología, sino desarrollar las capacidades humanas e institucionales para aprovecharla plenamente y medir su impacto real. Así lo plantea un análisis reciente sobre la adopción de IA en la región, que invita a reflexionar sobre cómo estamos transformando nuestros negocios y nuestra economía.
¿Qué revelan los datos sobre la adopción de IA en la región?
Según el reporte Desbloqueando el Potencial de la IA en México 2026, elaborado por Strand Partners en colaboración con Amazon Web Services (AWS), el 48 por ciento de las empresas mexicanas ya utiliza IA, frente al 38 por ciento registrado el año anterior. Más de 2.5 millones de organizaciones han incorporado estas herramientas en alguna parte de su operación.
La velocidad de adopción confirma que la IA dejó de ser una conversación exclusiva del sector tecnológico. Sin embargo, los mismos datos revelan una realidad incómoda: el 63 por ciento de las empresas sigue concentrando el uso de la IA en automatizar procesos y mejorar eficiencias, mientras que solo el 13 por ciento ha alcanzado una etapa avanzada de integración, con soluciones que transforman la forma en que operan o generan valor.
Para Costa Rica, estas cifras ofrecen una lección valiosa: la brecha no está en la disponibilidad de herramientas, sino en la capacidad de las organizaciones para integrarlas de manera estratégica y sostenible.
¿Estamos listos para la siguiente generación de IA?
La preparación comienza dentro de las organizaciones. Estrategia, liderazgo, talento y una cultura capaz de incorporar nuevas formas de trabajar serán factores tan importantes como la tecnología misma. No sorprende, entonces, que solo el 22 por ciento de las empresas considere estar preparada para adoptar la siguiente generación de IA, mientras que el 46 por ciento identifica la falta de habilidades como una de las principales barreras para avanzar.
En el contexto costarricense, esto plantea un llamado a la acción para el sector educativo y empresarial. La formación en competencias digitales y el pensamiento crítico deben convertirse en prioridades nacionales si queremos que la IA impulse la competitividad del país.
¿Cómo medir el éxito de la IA?
Otro aspecto crucial es la medición del impacto. El estudio identifica que el 46 por ciento de las organizaciones todavía no cuenta con una metodología confiable para evaluar el retorno de inversión (ROI) de sus iniciativas de IA. Si queremos que esta tecnología impulse la productividad y el desarrollo, tendremos que aprender a medir resultados con el mismo rigor con el que impulsamos la innovación.
La transparencia y la rendición de cuentas, valores fundamentales de nuestra democracia, deben aplicarse también al ámbito tecnológico. Las instituciones públicas y privadas costarricenses tienen la oportunidad de liderar con el ejemplo, estableciendo métricas claras y públicas sobre el impacto de sus proyectos de IA.
El talento humano: el factor decisivo
La IA no sustituirá la experiencia de las personas, sino que aumentará el valor de quienes sepan combinar conocimiento técnico con criterio, contexto y capacidad para resolver problemas. Los datos apuntan a que el 49 por ciento de las futuras contrataciones requerirá conocimientos de IA, una señal de que esta tecnología dejará de ser una especialidad para convertirse en una habilidad cada vez más común dentro de las organizaciones.
En Costa Rica, con un ecosistema educativo sólido y una tradición de inversión en capital humano, existe una base importante para avanzar. Sin embargo, se requiere una actualización constante de los programas de formación y un diálogo permanente entre el sector académico, el empresarial y el público.
Casos inspiradores: la IA al servicio de las personas
En el mundo surgen organizaciones que demuestran el potencial transformador de la IA. Diligent Robotics desarrolla robots humanoides que ayudan a enfermeros en hospitales, mientras que Wandercraft crea exoesqueletos que devuelven la movilidad a personas con discapacidad motriz. En México, la startup Earth IoT ayuda al campo con recomendaciones de riego y manejo de cultivos, combinando datos agrícolas y climáticos con IA.
Estos ejemplos muestran que la IA puede ser una herramienta poderosa para el bienestar social y el desarrollo sostenible, valores que Costa Rica ha defendido históricamente. Pronto estos casos serán la normalidad, y nuestro país tiene la oportunidad de posicionarse como un referente regional en la adopción responsable y ética de la tecnología.
¿Qué sigue para Costa Rica?
Convertir esta coyuntura en una ventaja competitiva de largo plazo dependerá menos de la velocidad con la que aparezca la próxima herramienta, y mucho más de nuestra capacidad para integrarla en la forma en que trabajamos, tomamos decisiones y construimos el futuro.
El dinamismo y las condiciones para dar ese paso existen. Lo escuchamos todos los días entre los líderes empresariales de todas las industrias, así como en el sector público. La pregunta es si sabremos aprovechar esta oportunidad con visión de Estado, transparencia y compromiso con el desarrollo humano.
La IA no es un fin en sí misma, sino un medio para fortalecer nuestras instituciones, mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos y consolidar el modelo democrático que nos distingue en el mundo.
Preguntas frecuentes sobre la adopción de IA en Costa Rica
¿Qué tan preparadas están las empresas costarricenses para adoptar IA?
Según los datos regionales, solo el 22 por ciento de las empresas se considera preparada para la siguiente generación de IA, y el 46 por ciento identifica la falta de habilidades como una barrera principal. Costa Rica necesita fortalecer la formación en competencias digitales para cerrar esta brecha.
¿La IA reemplazará los empleos en Costa Rica?
La IA no sustituirá la experiencia de las personas, sino que aumentará el valor de quienes sepan combinar conocimiento técnico con criterio y capacidad para resolver problemas. El 49 por ciento de las futuras contrataciones requerirá conocimientos de IA, por lo que la actualización de habilidades es esencial.
¿Cómo puede Costa Rica medir el impacto de sus iniciativas de IA?
El 46 por ciento de las organizaciones aún no cuenta con metodologías confiables para evaluar el retorno de inversión de sus proyectos de IA. Es fundamental establecer métricas claras y transparentes, alineadas con los valores de rendición de cuentas que caracterizan a nuestras instituciones.