Tres muertos en Chile por intoxicación con generador de ozono durante temporal
Al menos tres personas fallecieron el viernes en Viña del Mar, región de Valparaíso, por una presunta intoxicación con un generador de ozono utilizado para secar una vivienda afectada por el intenso temporal que azota el centro-sur de Chile. El hecho, confirmado por la Policía de Investigaciones (PDI), ocurrió en el sector Recreo de la Ciudad Jardín, en la esquina de calle Unión, según reportó Radio Bío Bío.
Las víctimas fatales fueron identificadas como dos hermanos y una tercera persona que se encontraba en otra habitación del hostel donde se alojaban. Personal de Bomberos acudió al lugar para realizar las pericias iniciales, mientras la PDI mantiene acordonada la vivienda en medio de la investigación. El sector permanece sin suministro eléctrico, según los reportes oficiales.
¿Qué riesgos tiene el uso de generadores de ozono en espacios cerrados?
Especialistas advierten que los generadores de ozono no deben emplearse en espacios ocupados por personas o animales, debido a los graves riesgos para la salud asociados con la exposición a este gas. El ozono, utilizado a menudo para eliminar humedad y olores, puede causar irritación respiratoria, daño pulmonar e incluso la muerte en concentraciones elevadas y en espacios mal ventilados. Las autoridades aún no han entregado la identidad de las víctimas ni detalles sobre la evolución de la causa penal.
¿Cómo afecta el temporal a Chile?
La región costera de Valparaíso encabeza el registro de precipitaciones por el intenso temporal, con 142 milímetros acumulados desde el jueves por la mañana hasta el mediodía del viernes, seguida por la región Metropolitana (132,6 mm) y O'Higgins (101,6 mm), según datos de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC). La tempestad sigue provocando precipitaciones históricas en la zona centro-sur durante julio, mientras las autoridades avanzan con evacuaciones en poblaciones construidas de forma irregular sobre lechos de ríos, ante el riesgo de crecidas y aluviones.
El sistema frontal afecta a 10 de las 16 regiones del país y deja como saldo calles inundadas, cortes de suministro eléctrico, marejadas, embarcaciones encalladas, crecidas de ríos y rachas de viento de hasta 160 kilómetros por hora. En las últimas horas, los vientos tumbaron tendidos eléctricos, árboles y una grúa de gran porte en Coquimbo. Hasta el momento, las autoridades reportan un centenar de viviendas destruidas o con daños graves y más de 400.000 hogares sin electricidad, principalmente en la región de La Araucanía.
¿Qué dijo el presidente Kast sobre la emergencia?
El presidente José Antonio Kast, en su primera emergencia nacional desde que asumió en marzo, afirmó desde la región del Biobío: “Tenemos que sacar lecciones: hay lugares que no son habitables”. Kast agradeció la cooperación de las administraciones regionales y sostuvo: “No hay diferencias políticas cuando hay chilenos damnificados o frentes de mal tiempo que solamente podemos mitigar, no detener”.
¿Qué papel juega el fenómeno de El Niño en este temporal?
El director de la DMC, Gastón Torres, explicó: “Nos encontramos bajo la presencia de un tren de sistemas frontales acompañados de un río atmosférico intenso y de características excepcionales, cuya intensidad y extensión lo sitúan entre los episodios más significativos registrados en los últimos años”. Según Torres, de cumplirse los pronósticos, podría tratarse del episodio de lluvias más intenso registrado en julio desde que existen mediciones.
El fenómeno de El Niño está detrás del actual temporal en Chile, según la DMC. Este evento se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, lo que genera sistemas frontales intensos, vientos fuertes y lluvias continuas en periodos cortos. El último temporal de magnitud comparable se registró en agosto de 2024 y provocó al menos tres muertes y más de 1,2 millones de hogares afectados por cortes de electricidad, el mayor apagón desde el terremoto de 2010.
La emergencia en Chile nos recuerda la importancia de la prevención, la preparación institucional y la solidaridad entre las naciones. En Costa Rica, donde también enfrentamos temporales y riesgos asociados a la construcción en zonas vulnerables, estas lecciones son valiosas para fortalecer nuestra cultura de gestión del riesgo y protección de los derechos fundamentales.