Perú impulsa reconocimiento del chaku cusqueño como raza canina oficial
El Congreso peruano evalúa declarar patrimonio cultural nacional al chaku cusqueño, una raza canina andina que ha acompañado a las comunidades de altura por generaciones. Esta iniciativa busca seguir el precedente establecido en 2025 con el reconocimiento del perro pastor chiribaya.
Una raza forjada en los Andes
El chaku cusqueño, también conocido como chapito, es originario de zonas altoandinas superiores a 3.000 metros sobre el nivel del mar en regiones como Cusco, Puno, Arequipa y Ayacucho. "Es un perro que los ha acompañado por cientos de años", explica Jaime Rodríguez Valencia, presidente de la Asociación Canófila Peruana.
A diferencia del pastor chiribaya, que cuenta con evidencia arqueológica preinca, el chaku cusqueño sustenta su antigüedad en la tradición oral de las comunidades andinas, donde los pobladores confirman su presencia ancestral.
Características distintivas
Esta raza presenta adaptaciones morfológicas únicas para el trabajo en altura:
- Doble capa de pelo: Un manto primario y secundario que regula la temperatura corporal
- Pelo ondeado o semirrizado: Su característica distintiva frente al chiribaya
- Cabeza esocéfala: Similar al ancestro del lobo
- Excelente angulación coxofemoral: Proporciona balance en el movimiento
Se han identificado tres variedades según el tamaño: pequeño, mediano y grande.
Proceso de reconocimiento oficial
La congresista Magaly Ruiz presentará el proyecto de ley ante la Comisión de Cultura del Congreso en las próximas dos semanas, con aprobación final prevista para junio de 2026.
Paralelamente, la Asociación Canófila Peruana coordina con la Federación Canina Americana (FECAM) y la World Kennel Union (WKU) para el reconocimiento internacional durante una exposición oficial en Guadalajara, México, en octubre de 2026.
Urgencia por la preservación
Rodríguez enfatiza la urgencia del reconocimiento tras detectar la presencia del chaku cusqueño en Bolivia y norte de Chile. "Tenemos que reconocerlo cuanto antes", advierte, para asegurar su identificación como raza peruana.
Este reconocimiento no solo preservará el patrimonio biológico nacional, sino que promoverá la crianza responsable, el registro genealógico y establecerá estándares raciales oficiales, beneficiando especialmente a las comunidades altoandinas.
El chaku cusqueño representa otro capítulo en la rica historia canina de Perú, sumándose al legado del perro sin pelo peruano y del pastor chiribaya como razas nativas reconocidas internacionalmente.