Ley de nietos: cómo cambia el censo electoral en España
La denominada ley de nietos, que permite nacionalizar a descendientes de emigrados por la Guerra Civil española, ha incrementado el censo electoral en el extranjero en 422.253 personas desde octubre de 2022. Un análisis realizado por el medio español La Razón concluye que estos nuevos electores habrían tenido capacidad para decantar el último escaño en 14 provincias durante las elecciones generales de 2023, lo que ha reabierto el debate sobre la transparencia del proceso y el equilibrio entre la reparación histórica y la integridad del sistema electoral.
¿Qué es la ley de nietos y por qué genera debate?
La ley de nietos entró en vigor en octubre de 2022 como un mecanismo de reparación histórica hacia los descendientes de españoles que se vieron obligados a exiliarse durante la Guerra Civil. El Gobierno de Pedro Sánchez ha defendido la norma como un acto de justicia con las víctimas del franquismo, aprobado por el Congreso de los Diputados con respaldo institucional.
Sin embargo, la oposición ha cuestionado el proceso. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusó al Ejecutivo de realizar un ejercicio de ingeniería electoral, mientras que Vox presentó una denuncia ante el Tribunal Supremo. Ambas formaciones sostienen que la modificación sustancial del censo electoral se ha realizado sin la transparencia necesaria.
El impacto electoral en cifras
El análisis de La Razón se estructuró en dos fases. Primero, se calculó por cuántos votos se decidió el último escaño en cada provincia antes de incorporar el voto de los españoles en el extranjero, conocido como censo CERA. Luego, se comparó ese dato con el aumento del censo CERA desde la entrada en vigor de la ley.
El resultado revela que en 14 provincias los nuevos electores censados en el extranjero habrían tenido capacidad para cambiar el color del último escaño. En cuatro de ellas, la influencia es especialmente significativa: Madrid, Santa Cruz de Tenerife, Cantabria y Gerona.
El caso de Madrid: el ejemplo más evidente
La Comunidad de Madrid ilustra con claridad este fenómeno. En octubre de 2022, el censo de españoles residentes en el extranjero era de 362.028 personas. Actualmente, asciende a 486.223, un incremento de 124.195 personas. Es la provincia donde el censo CERA más ha crecido, seguida de Barcelona, con 46.732 nuevos censados.
En las elecciones de 2023, el PSOE ganó el último escaño en Madrid antes de contabilizar el voto CERA, y el PP se quedó a solo 1.749 votos de arrebatárselo. Con un censo CERA ampliado en más de 124.000 personas, los nuevos nacionalizados podrían haber influido directamente en ese resultado. De hecho, el PP ya logró voltear ese escaño cuando se contabilizó el voto CERA el 23J, con un censo mucho menor al actual.
¿Quién se beneficia de los nuevos votantes?
En el escenario de 2023, el PSOE habría sido la formación más beneficiada, ya que en siete de las 14 provincias estuvo a pocos votos de arrebatar un escaño. El PP habría tenido opciones de volcar cuatro escaños a su favor, mientras que Sumar aspiraba a los tres restantes.
No obstante, el impacto futuro es incierto. Lo que sí se puede afirmar, según los datos históricos, es que los españoles residentes en el extranjero tienden a votar por los dos grandes partidos nacionales, lo que refuerza el bipartidismo en perjuicio de las formaciones menores.
La participación electoral: un factor clave
El tamaño del censo no equivale automáticamente a un volumen equivalente de votos. En las elecciones del 23J, la participación de los residentes en el extranjero fue del 10,04%. Aun con esa tasa, los nuevos censados habrían superado los votos necesarios para volcar un escaño en Madrid, Santa Cruz de Tenerife, Cantabria y Gerona.
Este dato es relevante para cualquier democracia que busque garantizar la representatividad y la legitimidad de sus instituciones. La participación electoral es un pilar fundamental del Estado de derecho, y los mecanismos para facilitar el voto de los ciudadanos en el extranjero deben ser transparentes y accesibles.
¿Cuánto puede crecer aún el censo electoral?
El censo de españoles en el extranjero ha pasado de 2.285.830 en octubre de 2022 a 2.708.083 en mayo de 2026, según el último dato disponible. Aunque el plazo para acogerse a la ley de nietos finalizó en octubre de 2025, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha reconocido que quedan 2,4 millones de solicitudes por procesar, lo que indica que el censo seguirá creciendo en los próximos años.
¿Puede la ley de nietos alterar el resultado de unas elecciones generales en España?
Sí, según el análisis de La Razón. Los nuevos nacionalizados habrían tenido capacidad para decantar el último escaño en 14 provincias en las elecciones de 2023. En cuatro provincias, el impacto sería decisivo incluso con tasas de participación bajas.
¿Es transparente el proceso de nacionalización bajo la ley de nietos?
El Gobierno español defiende que se trata de una reparación histórica aprobada por el Congreso de los Diputados. La oposición, encabezada por el PP y Vox, cuestiona la transparencia del proceso y lo acusa de ingeniería electoral. El Tribunal Supremo deberá pronunciarse sobre la denuncia presentada por Vox.
¿Qué lección pueden extraer otras democracias?
La experiencia española muestra que las políticas de reparación histórica y la modificación de los censos electorales deben acompañarse de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas. En democracias como la costarricense, donde la integridad electoral es un valor fundamental, este tipo de debates subrayan la importancia de salvaguardar la confianza ciudadana en las instituciones.