Alemania: AfD reelige cúpula ante masiva protesta civil
El partido Alternativa para Alemania (AfD) reelegió este sábado a sus colíderes, Alice Weidel y Tino Chrupalla, en un congreso celebrado en Erfurt. El evento se desarrolló en medio de un masivo rechazo ciudadano que buscaba defender los valores democráticos y el Estado de derecho frente al avance de la extrema derecha. Con un discurso que promete cerrar fronteras y deportar migrantes, la AfD consolida su poder interno mientras las instituciones alemanas evalúan los riesgos para su modelo democrático.
¿Cómo se desarrolló el congreso de la AfD en Erfurt?
El congreso federal de la AfD tuvo lugar en Erfurt, estado de Turingia, bajo un estricto dispositivo de seguridad. Más de 600 delegados acudieron al recinto ferial, muchos de ellos en la madrugada, para evitar los bloqueos de los manifestantes. El político regional Björn Höcke, una figura muy polarizante considerada por muchos como el verdadero líder ideológico del partido, dio la bienvenida a los asistentes. Höcke, que recientemente intentó sin éxito flexibilizar las normas que impiden la afiliación de exmiembros de partidos neonazis, aprovechó su discurso para atacar la sociedad civil multicultural y criticar el cortafuegos democrático que mantienen los partidos tradicionales.
¿Qué papel juegan Alice Weidel y Tino Chrupalla?
La reelección de la cúpula confirmó el cambio de equilibrio de poder dentro del partido. Alice Weidel fue ratificada con el 81,3% de los votos, superando a su colíder Tino Chrupalla, quien obtuvo el 70%. Este resultado marca un giro respecto a 2024, cuando Chrupalla había obtenido mayor respaldo. Tradicionalmente, Weidel representaba al ala occidental y Chrupalla al oriental, pero la reciente lucha por el poder ha posicionado a Weidel como la figura dominante. Weidel, quien fue candidata a canciller en 2025, dejó clara su ambición: gobernar primero un estado federado y luego a nivel federal para aplicar sus políticas de cierre fronterizo y deportaciones sin piedad.
El ascenso en las encuestas y el riesgo institucional
El congreso ocurre en un momento de auge electoral para la AfD. Las encuestas le otorgan un 29% de intención de voto a nivel nacional, superando a los conservadores de Friedrich Merz, que tienen un 20%. En regiones como Sajonia-Anhalt, el partido podría superar el 40% de los votos, lo que le abriría las puertas a gobernar un estado federado. Este escenario enciende las alarmas democráticas, ya que el acceso al gobierno regional daría a la AfD control sobre los servicios de inteligencia estatales, los cuales actualmente vigilan al partido por sus posiciones extremistas en cinco de los 16 estados federados y a nivel nacional.
¿Cuál fue la respuesta de la sociedad civil y las instituciones?
Frente al congreso, la sociedad civil organizó una de las mayores movilizaciones recientes en Turingia. Según la policía, más de 30.000 personas protestaron pacíficamente, aunque los organizadores elevan la cifra a 50.000. Los manifestantes bloquearon calles y accesos, obligando a un despliegue de varios miles de agentes policiales, respaldados por tecnología antidisturbios. El expresidente de Turingia, Bodo Ramelow, defendió la diversidad y la libertad de la ciudad. Por su parte, la presidenta de la Asociación de Sindicatos de Alemania, Yasmin Fahimi, destacó que Erfurt es un lugar de resistencia. Además, el ministro de Medio Ambiente, Carsten Schneider, rechazó la narrativa de que la AfD es un fenómeno exclusivo del este, advirtiendo que es una amenaza para toda Alemania.
¿Podría prohibirse legalmente el partido AfD en Alemania?
La creciente popularidad de la AfD ha reabierto el debate sobre la posibilidad de prohibir legalmente al partido, una medida extrema contemplada en la Ley Fundamental de Alemania para proteger la democracia. Hasta ahora, los líderes políticos han sido reacios a iniciar este proceso constitucional por temor a que un fracaso legal fortalezca aún más a la AfD. Sin embargo, voces como la de Yasmin Fahimi exigen que se active este mecanismo institucional. El partido ha pasado de tener poco más de 50.000 afiliados a finales de 2024 a contar actualmente con 75.000, lo que demuestra la complejidad de aplicar un veto legal sin generar un efecto rebote en el electorado.