Agricultores españoles marchan contra la ruina del sector
Las organizaciones agrarias de Castilla y León exigieron ayudas directas para evitar el colapso del sector primario, en una movilización que refleja la profunda crisis de rentabilidad que atraviesa el campo europeo.
Una crisis con raíces globales
Cientos de personas convocadas por Asaja, UCCL y la Alianza UPA-Coag se manifestaron este miércoles por las calles del centro de Valladolid. La marcha, encabezada por cuatro tractores, denunció lo que califican como el hundimiento de la rentabilidad agrícola y ganadera de la Comunidad.
El presidente autonómico de Asaja, Donaciano Dujo, cifró en 300 millones de euros las pérdidas previstas para este año. La Comunidad cuenta con 1,6 millones de hectáreas sembradas, un 20 % menos que el año anterior, y pese a ello el beneficio será de un 40 % inferior.
Trabajando nos arruinamos y esta situación no se puede mantener en el tiempo, porque Castilla y León pasará de ser el granero de España a ser un desierto.
Factores internacionales y costos insostenibles
Entre las causas de la falta de rentabilidad, Dujo señaló la subida de los carburantes y los fertilizantes, provocada por la invasión rusa de Ucrania y la guerra entre Estados Unidos e Irán. Estos conflictos internacionales han impactado directamente las cadenas de suministro agrícola, un recordatorio de cómo la inestabilidad geopolítica afecta la seguridad alimentaria.
Jesús Manuel González Palacín, de UCCL, advirtió que la situación es absolutamente desesperada. Los fertilizantes han subido un 40 % y el gasóleo agrícola más de un 60 %, lo que supone para una explotación media unos costes adicionales de 40.000 euros respecto al año anterior.
Demandas institucionales y marco regulatorio
Las organizaciones agrarias han presentado sus demandas ante la Delegación del Gobierno en Castilla y León y la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta. Entre las peticiones destacan:
- Ayudas directas a nivel europeo, nacional y autonómico
- Una ley contra la especulación en la cadena alimentaria
- Un acuerdo a lo largo de toda la cadena de valor para evitar ventas por debajo de los costes de producción
- Que la Junta de Castilla y León complemente los 100 millones de euros asignados por el Gobierno central
- Aranceles que protejan los productos europeos
González Palacín fue enfático al señalar que no se puede permitir desmantelar el sector primario por una crisis coyuntural. Al final la guerra se pasará, argumentó, pero en el camino no se puede permitir que caigan miles de explotaciones.
El papel de la Política Agrícola Común
Un aspecto particularmente preocupante es que este año los profesionales del sector tendrán que aportar con sus propios recursos el dinero de la PAC, la Política Agrícola Común de la Unión Europea. Esta circunstancia evidencia las insuficiencias del marco de apoyo comunitario frente a crisis de esta magnitud.
El coordinador regional de COAG, Lorenzo Rivera, y el secretario general de UPA, Aurelio González, coincidieron en que las ayudas del Gobierno son insuficientes. Rivera calificó la situación del campo como un problema de Estado y lamentó la ausencia de aranceles protectores para los productos europeos tras tres años malos.
Lecciones para la democracia participativa
Esta movilización, la tercera desde marzo, subraya la importancia de la participación ciudadana como mecanismo de incidencia democrática. La advertencia de Dujo sobre posibles nuevas movilizaciones si las condiciones no mejoran refleja la legitimidad del derecho a protesta como pilar del Estado de derecho.
Para los países centroamericanos, la crisis agrícola española ofrece lecciones relevantes sobre la necesidad de fortalecer los marcos institucionales de apoyo al sector primario, garantizar cadenas de valor justas y diseñar políticas públicas que protejan la soberanía alimentaria frente a los embates de la geopolítica global.