Operativo de seguridad desproporcionado marca aparición pública de candidata oficialista
Un despliegue de seguridad sin precedentes caracterizó la participación de la candidata presidencial Laura Fernández en el debate televisivo de Repretel, generando cuestionamientos sobre la proporcionalidad de las medidas de protección y el acceso democrático a la información pública.
Incidente durante el ingreso al canal
El vehículo que transportaba a Fernández avanzó a velocidad sostenida hacia la entrada de Repretel, obligando a decenas de personas presentes a apartarse en el último momento para evitar ser impactadas. La maniobra sorprendió incluso a trabajadores del canal anfitrión y puso en riesgo la integridad de periodistas y camarógrafos que cubrían el evento.
Dos individuos acompañaban a la candidata en el vehículo, ambos ubicados en los asientos delanteros. Entre ellos se identificó a Gustavo Obando, exmiembro de la Guardia Presidencial según registros del Ministerio de Seguridad Pública.
Antecedentes del coordinador de seguridad
Obando formó parte hasta hace pocos meses de la Unidad Especial de Intervención (UEI), cuerpo policial especializado adscrito al Ministerio de la Presidencia. Durante la actual administración, fue responsable de la seguridad de la entonces ministra de la Presidencia, Natalia Díaz.
Jeffrey Cerdas, jefe de la UEI, se negó a confirmar si Obando renunció o se encuentra con permiso, refiriendo la consulta a la oficina de prensa de Casa Presidencial.
Restricción del acceso informativo
Un total de 15 guardaespaldas formaron una barrera humana que impidió el acceso de la prensa a la candidata. Esta medida contrastó notablemente con la llegada de los otros siete aspirantes presidenciales, de los cuales solo uno arribó con refuerzo de seguridad.
Los custodios utilizaron tácticas intimidatorias, incluyendo el uso de linternas estroboscópicas diseñadas para desorientar visualmente y bloquear las cámaras de los medios de comunicación.
Reacciones institucionales
Delegadas del Tribunal Supremo de Elecciones manifestaron sorpresa y decepción por los incidentes, aunque no estaban autorizadas para declarar oficialmente sobre el tema.
Carlos Hernández, director general de Canal 6, y Annette Mejías, gerente de Mercadeo, pudieron saludar individualmente al resto de candidatos, pero no lograron hacerlo con Fernández debido al cordón de seguridad.
Salida controvertida
La salida siguió el mismo patrón de restricción. Francisco Gamboa, exministro de Economía y candidato a vicepresidente por Pueblo Soberano, junto con Daniel Quirós Araya, asesor político, actuaron como custodios adicionales impidiendo el acercamiento de periodistas.
Un incidente particular involucró a una funcionaria de mercadeo de Repretel identificada como Fiorella, quien intentó arrebatar el teléfono a una periodista de La Nación que buscaba formular preguntas sobre cuestionamientos al candidato a diputado José Miguel Villalobos.
Análisis del operativo de seguridad
El despliegue de 15 custodios duplicaba la cantidad de delegados del TSE presentes y triplicaba el número de oficiales de la Fuerza Pública en el lugar. Esta desproporción plantea interrogantes sobre la necesidad real de tales medidas y su impacto en el ejercicio democrático del periodismo.
La candidata no respondió a consultas de la prensa, incluyendo una pregunta sobre si presentaría denuncia contra su rival Fabricio Alvarado por presunto acoso, tema que había mencionado en un debate anterior.
Precedentes en otros debates
Aunque Fernández se ha hecho acompañar de custodios en debates previos, ninguna ocasión había alcanzado las dimensiones del operativo desplegado en Repretel. Este patrón sugiere un incremento progresivo en las medidas de seguridad que podría afectar la transparencia democrática.
El contraste con la accesibilidad mostrada por otros candidatos presidenciales evidencia diferentes enfoques sobre la relación entre seguridad personal y transparencia pública en el proceso electoral.
