Presupuesto 2027: la clase media y los sectores populares cargan con el ajuste fiscal
El Gobierno presentó su primera Ley de Presupuesto con una frase cuidadosamente elegida: expansión mesurada. Sin embargo, un análisis detallado de las partidas revela una realidad distinta: un ajuste presupuestario y una rebaja impositiva que no afectan a los barrios acomodados, sino a la educación pública y a la salud.
¿Cómo se calcula realmente el crecimiento del gasto público?
El primer detalle clave está en la base de comparación. El 1,5% de crecimiento del gasto se calcula sobre la ejecución de 2026, es decir, sobre un presupuesto que el propio Ejecutivo ya recortó por decreto en marzo, sin pasar por el Congreso. Esta metodología infla artificialmente la cifra de expansión y oculta el verdadero impacto del ajuste.
Educación pública: recortes en programas esenciales
En el sector educativo, el Mineduc registra un aumento nominal de 3,9%, pero apenas un 0,78% real. Dentro de esa cifra se esconden recortes significativos:
- Se elimina el programa Yo elijo mi PC, que el año pasado entregó casi 100 mil computadores a estudiantes de 7° básico.
- Los Liceos Bicentenario caen un 46,7% real.
- La infraestructura de la educación pública se reduce casi un 20%.
- El fondo de reactivación educativa disminuye un 55%.
- Los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) pierden unas 83 mil horas docentes.
- El aporte institucional a las universidades estatales baja un 12,4% real.
El aumento para jardines infantiles es positivo, pero no compensa el recorte al emparejamiento de oportunidades. Es desvestir a un santo para vestir a otro.
Salud: una reposición parcial de lo perdido
En salud ocurre algo similar. La ministra Chomali celebra un aumento de 4,7%, pero omite que en marzo se le quitaron $413 mil millones al sector. Como advierte la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (FENATS), más que una expansión, se trata de una reposición parcial de lo perdido.
El per cápita de la atención primaria, congelado hace dos años en $12.250, sube apenas $604: menos de lo que piden los funcionarios que estuvieron en paro esta semana. Los hospitales siguen operando con un déficit del 16% de sus costos, y el Colegio Médico ya advirtió que los recursos no alcanzan para todo el año.
Menos presupuesto significa menos insumos, menos personal y listas de espera más largas para los más de 15 millones de personas que se atienden en el sistema público.
¿Quién paga la cuenta del ajuste fiscal?
La clase media y los sectores populares son quienes cargan con el peso del ajuste, sin tener un colchón financiero. Cuando el consultorio no da hora, pagan la consulta particular, si alcanza. Cuando el colegio no entrega computador, compran uno en cuotas, si alcanza. Cada peso que el Estado retira termina en el presupuesto familiar, y esto ocurre en un país con 9,6% de desempleo, el nivel más alto en más de cinco años, con cerca de 990 mil personas sin trabajo.
Las prioridades del Gobierno: seguridad sí, educación y salud no
Lo que más indigna es la comparación. El mismo proyecto aumenta en 9,1% el gasto en seguridad, hasta $7 billones, pero no encontró los $35 mil millones que costaba entregar computadores a los niños de la educación pública, en un mundo digital. No es falta de plata: es una decisión sobre a quién se le pide el esfuerzo. Es inevitable recordar la no aplicación del MEPCO; es la misma racionalidad.
El Presidente dice que los programas con malos resultados no recibirán más recursos hasta que ordenemos la casa. Pero la casa no se ordena quitándole el computador a un niño ni la hora médica a un paciente. Tanto es así que hasta parlamentarios oficialistas y alcaldes de distintos signos ya anunciaron que buscarán revertir los recortes.
¿Qué puede hacer el Congreso ante este presupuesto?
El Congreso tiene 60 días para corregir este proyecto. Desde el socialismo no vamos a validar un presupuesto que se equilibra sobre las espaldas de las familias trabajadoras. Un presupuesto es la declaración de principios más honesta de un gobierno, y este dice con claridad a quién está dispuesto a dejar atrás.
Preguntas frecuentes sobre el presupuesto 2027
¿Cuánto crece realmente el gasto público según el proyecto?
El Gobierno afirma un crecimiento del 1,5%, pero esta cifra se calcula sobre un presupuesto ya recortado por decreto en marzo, lo que distorsiona la comparación real.
¿Qué programas educativos se ven más afectados?
Los más afectados son el programa Yo elijo mi PC, los Liceos Bicentenario, la infraestructura educativa, el fondo de reactivación y las universidades estatales, con caídas de entre 12% y 55% en términos reales.
¿Cómo afecta este presupuesto a los pacientes del sistema público de salud?
Con un déficit hospitalario del 16% y un aumento mínimo del per cápita de atención primaria, se prevén menos insumos, menos personal y listas de espera más largas para los 15 millones de usuarios del sistema.