Exiliada iraní cuestiona el silencio del Gobierno español ante las masacres en Irán
Afsaneh Shakeri, activista iraní en el exilio, participó en las manifestaciones de Madrid convocadas por Reza Pahlavi y critica la falta de posicionamiento internacional ante la represión del régimen de los ayatolás.
En una entrevista concedida antes de participar en la manifestación celebrada este sábado en Madrid, desde la plaza de Cibeles hasta la plaza de España, la exiliada iraní Afsaneh Shakeri expresó su preocupación por la respuesta internacional ante la crisis humanitaria en Irán, particularmente el silencio del Gobierno español.
El movimiento "Mujer, Vida, Libertad" y sus consecuencias
Shakeri contextualiza la situación actual como parte de una serie de movimientos democráticos que se remontan a 1999. "Ha habido manifestaciones, movimientos. El primero que yo recuerdo fue en 1999 cuando mataron y detuvieron a estudiantes. Después tuvimos el Movimiento Verde en 2009", explica la activista.
El más reciente, iniciado tras la muerte de Mahsa Amini por no llevar correctamente la vestimenta islámica, ha evolucionado hacia un cuestionamiento más amplio del régimen. "Había más problemas, económicos, problemas de libertad en general, no tanto para las mujeres, para los hombres. La falta de igualdad es el mayor problema que tenemos en Irán", señala Shakeri.
Cifras alarmantes de la represión
Según la activista, las estimaciones no oficiales hablan de aproximadamente 50.000 muertos como resultado de la represión gubernamental. "Como siempre en esas situaciones, la respuesta del Gobierno son detenciones masivas, matar a la gente en la calle para generar miedo. Atacan las caras para dejarlas destrozadas, o ciegos", denuncia.
El papel de Reza Pahlavi como figura unificadora
Una diferencia significativa en las protestas actuales es el liderazgo emergente de Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán. "La llamada del hijo de sah, Reza Pahlavi. Por eso, salió tanta gente. Eso sí cogió al Gobierno por sorpresa", explica Shakeri.
La activista reconoce que, aunque pueden existir diferencias ideológicas entre los opositores, existe consenso en la necesidad de cambio: "La gente de Irán, puede querer una república, de derechas, de islamistas, monarquía, estar de acuerdo con una cosa o con otra. Pero, está claro, que este régimen ya está acabado".
Críticas al silencio internacional
Shakeri cuestiona particularmente la posición del Gobierno español, sugiriendo que intereses comerciales podrían estar influyendo en su silencio. "Desde 2018 España tuvo unas relaciones de negocios con Irán por materiales químicos de doble uso valorados en seis millones de euros", indica la exiliada.
"Yo creo que si el gobierno de España se está beneficiando de algunos contratos, es normal que esté callado. ¿Por qué están callados ante las masacres en Irán? ¿Por qué no dicen nada? ¿Por qué no actúa? Esas cuestiones hay que responderlas", demanda Shakeri.
Decepción con el apoyo feminista internacional
La activista también expresó su decepción con la respuesta limitada del movimiento feminista internacional y organizaciones como UNICEF. "En Irán tenemos más de 200 niños muertos y muchos menores de edad detenidos y UNICEF no sacó ni una lista", critica.
Perspectivas de futuro
Ante la pregunta sobre una posible intervención militar estadounidense, Shakeri es realista: "Cuando la gente lucha con las manos vacías, sin nada, contra un régimen represivo, no va a ganar. Eso está claro, porque la gente salió a la calle y el resultado lo hemos visto".
Las manifestaciones internacionales coordinadas, con eventos simultáneos en Los Ángeles, Toronto y Múnich, donde participó directamente Reza Pahlavi, representan un esfuerzo por mantener la atención internacional sobre la crisis iraní y presionar por una respuesta más decidida de la comunidad internacional.