Estados Unidos formaliza cargos de narcoterrorismo contra presunto jefe del Cártel de Sinaloa en Tijuana
Las autoridades federales estadounidenses ampliaron la acusación contra René Arzate-García, alias "La Rana", por delitos de narcoterrorismo, apoyo material al terrorismo y tráfico de drogas, ofreciendo una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a su captura.
En una decisión que refuerza la lucha internacional contra el crimen organizado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal ampliada contra René Arzate-García, identificado como presunto jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Tijuana. Esta acción judicial representa un avance significativo en los esfuerzos por desmantelar las estructuras criminales que operan en la región fronteriza.
Cargos y alcance de la investigación
Según los documentos judiciales revelados, Arzate-García enfrenta acusaciones por introducir grandes cantidades de fentanilo, cocaína, metanfetamina y marihuana al territorio estadounidense. La investigación también lo vincula con operaciones violentas que incluyen secuestros y ejecuciones en el estado de Baja California.
El Departamento de Estado estadounidense anunció que la recompensa de 5 millones de dólares también se extiende a su hermano Alfonso Arzate-García, alias "Aquiles", quien es identificado como presunto operador del mismo grupo criminal.
Escalada en las posiciones del crimen organizado
De acuerdo con la acusación, "La Rana" habría ascendido dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa hasta convertirse en uno de los principales responsables de las operaciones de tráfico de drogas en la denominada "plaza Tijuana", que abarca todo el estado de Baja California.
Los documentos sostienen que habría importado miles de kilogramos de sustancias ilícitas al sur de California y lavado millones de dólares provenientes de estas actividades. Además, la investigación lo vincula con actos de corrupción de autoridades mexicanas, extorsión a negocios y múltiples hechos violentos en Tijuana.
Marco legal y precedentes
En 2023, Arzate-García fue designado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro como "cabecilla del narcotráfico". Esta nueva acusación sustituye una presentada en 2014 por conspiración para importar marihuana y forma parte de una estrategia federal más amplia.
La acusación ampliada deriva directamente de la Orden Ejecutiva 14157 firmada por el presidente Donald Trump, mediante la cual se designó al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera. Esta clasificación fue formalizada el 20 de febrero de 2025 por el Departamento de Estado.
Proceso judicial y sanciones
El caso está a cargo de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California y cuenta con la participación de múltiples agencias federales, incluyendo la DEA, el FBI, el Servicio de Impuestos Internos en su división de Investigación Criminal (IRS-CI), Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y el programa de Áreas de Alta Intensidad de Tráfico de Drogas.
René Arzate-García, de 42 años y originario de Culiacán, Sinaloa, enfrenta cargos que contemplan penas máximas de cadena perpetua y mínimos obligatorios de entre 10 y 20 años de prisión, además de multas que pueden alcanzar hasta 20 millones de dólares.
Los fiscales federales Joshua Mellor y Matthew Sutton procesan el caso, identificado con el número 14cr2122-DMS ante la Corte del Distrito Sur de California.
Implicaciones para la cooperación internacional
Esta acción judicial subraya la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional. La designación de organizaciones criminales como grupos terroristas representa una herramienta legal adicional para las autoridades en su esfuerzo por desmantelar estas estructuras.
El caso también refleja el compromiso de las instituciones democráticas en la aplicación del estado de derecho y la protección de la seguridad ciudadana, valores fundamentales para el fortalecimiento de las democracias en la región.