Un derrame de petróleo registrado en el ducto Madero-Cadereyta ha contaminado el estero Barberena, en Altamira, Tamaulipas, afectando el agua de consumo humano, la agricultura y la ganadería de al menos una decena de ejidos y rancherías de la zona norte de esa ciudad industrial. El incidente, ocurrido el sábado 10 de octubre, ha movilizado a Petróleos Mexicanos (Pemex) y al Ejército Mexicano para evaluar los daños y contener el impacto ecológico.
¿Cómo se detectó el derrame y cuál es su alcance?
Manuel Carmona, comisariado del Ejido San Antonio, explicó que los pobladores notaron el derrame el sábado por la mañana al percibir un fuerte olor a hidrocarburo y observar manchas de petróleo en el agua y la vegetación circundante. La denuncia se realizó de inmediato a través de redes sociales, mientras los ejidatarios pedían a los ingenieros de Pemex la instalación de tubos de contención para evitar que la mancha avance río abajo.
“Si pasa, nos va a hacer mucho daño porque el ejido de acá de San Antonio depende del agua de allí para el gasto”, declaró el líder ejidatario.
El impacto se extiende a comunidades como Mariano Matamoros y Margaritas, donde habitan más de 500 familias que dependen del estero para sus actividades diarias. Muchos de ellos tienen cultivos de chile y tomate, así como ganado, lo que agrava la situación económica y sanitaria de la región.
¿Qué acciones están tomando las autoridades?
Personal de Salvaguardia Estratégica de Pemex, acompañado por un convoy del Ejército Mexicano, llegó al sitio este domingo para inspeccionar la zona y valorar el daño ecológico. Se espera que este lunes el personal de Ductos de Pemex inicie las labores de saneamiento, aunque los pobladores exigen que la contención sea inmediata para proteger sus hogares, ya que cuentan con bombas sumergibles que llevan el agua del estero hasta sus viviendas.
¿Cuál es el origen probable de la fuga?
Se estima que la fuga se originó cerca del Rancho La Nueva Gloria, donde hace aproximadamente cuatro meses se reparó una filtración de petróleo. Las intensas lluvias de las últimas semanas podrían haber afectado esa reparación, elevando los mantos freáticos y provocando el nuevo derrame.
¿Qué precedentes existen en la zona?
A finales de septiembre se registró otro derrame de hidrocarburo en el río Pánuco, también vinculado a instalaciones de Pemex, que impactó severamente el ecosistema. En ese caso, la empresa atribuyó el incidente al colapso del sistema de drenaje de la refinería Madero por las lluvias. Situaciones similares ocurrieron a mediados de 2026, afectando a pescadores de la región.
Los casos del río Pánuco están siendo atendidos por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (Asea), que tiene la facultad de emitir sanciones por daños ambientales. La comunidad ejidal de Altamira espera que esta vez la respuesta sea más rápida y efectiva para evitar una catástrofe ecológica y sanitaria mayor.
