Chalecos guinda en Ciudad de México: denuncian abusos y funciones policiales sin facultades legales
Ciudad de México enfrenta una nueva controversia sobre el ejercicio de la autoridad en el espacio público. Diversos ciudadanos han denunciado que personas identificadas con chalecos color guinda y logotipos de la Secretaría de Gobierno (Secgob) actúan como policías, retiran bicicletas, revisan pertenencias y someten a transeúntes sin contar con facultades legales para ello. Los casos, ocurridos en el Centro Histórico, han generado un debate sobre los límites de la función pública y la protección de los derechos ciudadanos.
¿Qué ocurrió en Bellas Artes con el ciclista Carlos?
El pasado domingo, Carlos terminó de andar en bicicleta con su hijo y decidió hacer una parada en Bellas Artes. Mientras el niño jugaba en la explanada, él se sentó a tomar un refresco y dejó su bicicleta recargada en uno de los pedestales de mármol que sostienen a los Pegasos frente al recinto. Minutos después, dos personas con chalecos color guinda se acercaron y le quitaron su bicicleta.
En entrevista con La Silla Rota, Carlos relató que, de manera prepotente y sin identificarse, un hombre y una mujer con chalecos guinda y logos de la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México tomaron su bicicleta y le preguntaron si era de él. Cuando intentó retirarla, el hombre le dijo que esperara porque no podía dejarla en ese lugar.
Carlos les preguntó quiénes eran y qué autoridad tenían. Ninguno de los dos se identificó. Sin embargo, cuatro elementos de la Policía del Centro Histórico Sector 52 se acercaron, sin decir palabra. Ante ello y la mirada de miedo de su hijo, Carlos decidió no oponer mayor resistencia. Entonces, según su testimonio, el hombre y la mujer colocaron sobre la bicicleta una hoja con el folio 7607 y la subieron a una camioneta.
El presunto funcionario le dijo que, como se estaba portando bien, podría recoger su bicicleta en una semana en una bodega ubicada en Pino Suárez. La policía no se metió, no dijo nada. Solo los dejó actuar. ¿Entonces quién pone las reglas?, reclamó Carlos.
Agresiones a ciclistas y ciudadanos en el Centro Histórico
El caso de Carlos se suma a una serie de detenciones y agresiones que han sufrido ciudadanos a manos de presuntos funcionarios con chalecos negros y color guinda, identificados con las siglas de la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México.
Un ejemplo reciente fue el de una ciclista que fue agredida y despojada de su vehículo en las calles del Centro Histórico. La ciudadana había dejado su bicicleta amarrada a un poste mientras realizaba algunas compras, hasta que un grupo de personas con estos chalecos la abordó y le indicó que se llevarían su bici debido al uso indebido de la infraestructura urbana.
Tras una discusión, los presuntos trabajadores de la Secretaría de Gobierno le dijeron que si ella misma quitaba su candado con sus llaves, podría llevarse su bici e irse. Sin embargo, en cuanto lo hizo, varias personas se le fueron encima. En un video que circula en redes sociales, se observa a hombres y mujeres con cizallas jaloneándola, hasta que finalmente la sometieron y la tiraron al piso para arrebatarle su bicicleta.
De acuerdo con la denuncia compartida, las personas con chaleco nunca le pidieron su nombre, ni le entregaron un folio, acta o comprobante de la supuesta infracción. Únicamente le advirtieron que su bicicleta estaría castigada durante cuatro meses y que podría recogerla en la avenida 20 de Noviembre.
¿Quiénes son los chalecos guinda y qué funciones tienen?
Las agresiones y la asunción de atribuciones policiales por parte de estos grupos no solo han alcanzado a los ciclistas. En junio de este año, durante el Mundial, María Fernanda Islas, conocida como La Güera, comerciante del Centro Histórico y vinculada a la diputada Diana Sánchez Barrios, fue captada en los filtros de acceso al Zócalo mientras solicitaba credenciales del INE y revisaba las pertenencias de las personas que intentaban ingresar a la Plaza de la Constitución.
En aquel momento, el entonces secretario de Gobierno, César Cravioto, declaró que Islas había actuado por iniciativa propia y que ningún funcionario le había pedido realizar esa función. El secretario la identificó como empresaria y coordinadora de comerciantes del Centro Histórico.
¿Qué dice la ley sobre las funciones de estos funcionarios?
Para Arturo Hernández, integrante de la Comisión de Participación Comunitaria (Copaco) de la colonia Centro, el actuar de los presuntos funcionarios con chalecos guinda y negro representa una clara arbitrariedad.
Explicó que, en caso de que exista una infracción, su función debería limitarse a conciliar, pedir el retiro de algún objeto o invitar a las personas a retirarse, mientras que cualquier acción de seguridad corresponde estrictamente a elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
El representante vecinal también advirtió que el problema de fondo radica en la falta de identificación. Según dijo, las personas que realizan estas acciones no portan nombre, número o algún elemento que permita saber quiénes son, a diferencia de los policías, que llevan apellido y número de placa. Por ello, consideró que los vecinos quedan en indefensión sin saber ante quién presentar una denuncia cuando ocurre un abuso.
Hernández afirmó que en el Centro Histórico los Copacos han recibido denuncias de personas que llegan con chalecos de distintas dependencias, incluidos los guinda, pero que no se identifican. Ante esta situación, planteó que las denuncias podrían presentarse ante la Fiscalía de Servidores Públicos contra quien resulte responsable, aunque reconoció que la falta de identificaciones dificulta ubicar a quienes participan en estos operativos.
¿Qué respondieron las autoridades del Centro Histórico?
La Silla Rota buscó a la Secretaría de Gobierno y a la Autoridad del Centro Histórico para conocer cuáles son las funciones y atribuciones exactas de estas personas que operan con chalecos guinda en puntos como Bellas Artes, el Zócalo y calles aledañas del primer cuadro de la ciudad.
Al respecto, la Autoridad del Centro Histórico respondió que el personal captado en las agresiones está adscrito directamente a la Secretaría de Gobierno. Además, la dependencia aclaró que las acciones observadas no correspondían a un operativo interinstitucional coordinado por ellos, por lo que sugirieron canalizar la petición directamente con el secretario de Gobierno.
Sin embargo, hasta la publicación de esta nota, ni César Cravioto ni la dependencia a su cargo emitieron una postura o respuesta a la solicitud de información.
¿Qué pueden hacer los ciudadanos ante estos abusos?
Ante estos hechos, los especialistas consultados recomiendan a los ciudadanos exigir siempre la identificación de cualquier persona que pretenda ejercer autoridad. Si no portan nombre, número o placa, no están facultados para realizar detenciones o retirar bienes. Las denuncias pueden presentarse ante la Fiscalía de Servidores Públicos contra quien resulte responsable, aunque la falta de identificaciones dificulta ubicar a quienes participan en estos operativos.
La transparencia y el respeto al Estado de derecho son pilares de una democracia sana. En este caso, la ciudadanía espera que las autoridades aclaren las funciones de estos grupos y garanticen que ningún funcionario actúe fuera del marco legal.