Amplían prisión preventiva contra sospechoso de homicidio de notificador judicial
El sistema judicial costarricense ha extendido por dos meses adicionales la medida cautelar contra el principal sospechoso del homicidio del notificador judicial Luis Gerardo Alfaro Molina, ocurrido en marzo de 2024 en Sarchí de Alajuela.
El Juzgado Penal de la zona occidental amplió la prisión preventiva contra el individuo de apellido Hernández, de 28 años, quien permanece detenido desde abril de 2025. Esta decisión judicial refuerza el compromiso del Estado de derecho con la investigación exhaustiva de crímenes que vulneran la seguridad de los funcionarios públicos.
Evidencia videográfica sustenta la investigación
Las autoridades judiciales cuentan con material probatorio sólido que incluye grabaciones de cámaras de seguridad que documentan los momentos previos y posteriores al crimen. Las imágenes muestran a dos individuos que se desplazaban inicialmente en una motocicleta, para posteriormente movilizarse por separado: uno en el vehículo original y otro en la motocicleta sustraída a la víctima.
Además del presunto autor material, tres personas más enfrentan cargos por favorecimiento real, identificadas con los apellidos Sánchez Hernández y Hernández Solano, quienes presuntamente facilitaron la evasión de los sospechosos principales.
Cronología del caso que conmocionó al país
El funcionario judicial fue reportado como desaparecido el 7 de marzo de 2024, después de realizar su última notificación registrada a las 10:00 a.m. en San Miguel de Sarchí Sur. La alerta se activó cuando, pasadas las 2:00 p.m., el administrador de notificadores informó a la policía de Grecia sobre la falta de comunicación del empleado.
Los equipos de rescate de la Cruz Roja y otros cuerpos especializados localizaron la motocicleta oficial alrededor de las 5:00 p.m. del mismo día. El operativo de búsqueda se extendió hasta las 10:00 p.m., reanudándose al día siguiente.
El hallazgo del cuerpo se confirmó el 8 de marzo a las 9:40 a.m., evidenciando signos de violencia física y una herida de arma de fuego. Los investigadores determinaron que se trató de un "bajonazo", modalidad delictiva dirigida al robo de motocicletas.
Perfil de la víctima y impacto institucional
Luis Gerardo Alfaro Molina ejercía como técnico en comunicaciones judiciales, función esencial para el funcionamiento del sistema de justicia costarricense. Sus responsabilidades incluían la notificación de resoluciones, entrega de citaciones y traslado de comunicaciones oficiales entre tribunales y ciudadanos.
Las redes sociales de la víctima reflejaban su compromiso familiar y sus intereses personales, incluyendo su afición por los Yankees de Nueva York y la Liga Deportiva Alajuelense. Junto a su esposa, desarrollaba el emprendimiento "Mathi Bakery", especializado en repostería artesanal.
Este caso subraya la vulnerabilidad de los funcionarios públicos en el ejercicio de sus labores y la necesidad de fortalecer los protocolos de seguridad institucional. La prolongación de la medida cautelar demuestra el compromiso del Poder Judicial con el esclarecimiento completo de este crimen que enlutó a la familia judicial costarricense.
