Turismo resiliente: lecciones del nuevo Txoko Flysch vasco
La empresa Begi Bistan inauguró el espacio Txoko Flysch en Zumaia, País Vasco, un modelo de turismo resiliente y sostenible que convierte las adversidades climáticas en oportunidades educativas y económicas. La iniciativa combina economía circular, colaboración institucional y desestacionalización, ofreciendo lecciones valiosas para destinos costeros como los de Centroamérica.
¿Qué es el Txoko Flysch y por qué es relevante para el turismo sostenible?
Txoko Flysch es un nuevo espacio polivalente inaugurado por la empresa Begi Bistan en la localidad costera de Zumaia, en la Costa Vasca. Según su cogerente, Naiara Malave, el local nació con la vocación de adaptarse a las necesidades tanto de la empresa como de los visitantes durante todo el año, sin depender de las condiciones meteorológicas.
Queríamos crear un espacio totalmente polivalente. No queremos etiquetarlo únicamente como una tienda o un espacio de merchandising, sino como un lugar que nos permita desarrollar cualquier actividad independientemente del tiempo o de la época del año.
Esta visión cobra especial relevancia en un contexto global donde los destinos turísticos enfrentan los efectos del cambio climático y la necesidad de construir modelos económicos más adaptables y respetuosos con el entorno, un desafío que comparten regiones costeras de Costa Rica y del resto de la cuenca del Caribe.
¿Cómo responde el modelo a los desafíos climáticos en destinos costeros?
En destinos costeros como Zumaia, las condiciones meteorológicas obligan con frecuencia a suspender actividades al aire libre. Ante esta realidad, Begi Bistan diseñó un sistema que permite sustituir las actividades canceladas por experiencias interpretativas y educativas cuando el estado de la mar lo impide.
Las alternativas incluyen visitas guiadas al entorno geológico del flysch, actividades interactivas en el nuevo local y un escape room temático inspirado en la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano, así como la adquisición de productos locales.
Seguimos teniendo profesionales, recursos y un territorio extraordinario. ¿Por qué suspender una experiencia cuando podemos ofrecer una alternativa de calidad? El objetivo es que quienes nos visitan puedan seguir disfrutando del territorio, aunque cambie el tiempo.
Malave añadió que este planteamiento también se aplica a los grupos corporativos que participan en programas MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones). La propuesta invita a comprender que la lluvia y el mar bravo forman parte de la identidad del territorio y pueden convertirse en experiencias con valor, un enfoque que dialogue con los principios de adaptabilidad que exige la gestión turística contemporánea.
Economía circular y sensibilización ambiental como ejes del proyecto
El nuevo local incorpora un espacio dedicado a la sensibilización ambiental y a la economía circular, principios que guardan afinidad con los compromisos asumidos por Costa Rica en materia de desarrollo sostenible y protección del patrimonio natural.
Parte de los productos expuestos han sido elaborados por artesanos a partir de materiales recuperados del mar, como vidrio erosionado por las olas convertido en joyería o piezas artísticas realizadas mediante técnicas tradicionales de impresión sobre tela, además de ilustraciones de especies marinas.
Todo lo que presentamos aquí tiene una relación directa con el mar o con aquello que el propio mar nos devuelve. Queremos poner en valor el trabajo de los artesanos locales y concienciar sobre la importancia de cuidar nuestro entorno.
La sostenibilidad también se refleja en los materiales utilizados por la empresa para sus actividades. Begi Bistan se comprometió a reducir al máximo el uso de plásticos y a emplear materiales reutilizables, como botellas de aluminio disponibles en el local, integrando la sostenibilidad en toda la experiencia del visitante.
Colaboración institucional y desestacionalización turística
La inauguración del espacio coincidió con la segunda edición del Fam Trip MICE de Begi Bistan, una jornada orientada a mostrar las posibilidades de la Costa Vasca como destino para eventos corporativos, viajes de incentivo y actividades de team building. Al acto asistieron la diputada de Movilidad, Turismo y Ordenación del Territorio de Gipuzkoa, Azahara Domínguez; el presidente de la Mancomunidad de Urola Kosta, Jon Arozena; el alcalde de Zumaia, Iñaki Ostolaza, y representantes de agencias públicas y privadas del sector MICE.
Domínguez destacó que el nuevo espacio es un ejemplo de colaboración entre instituciones y sector turístico para impulsar un modelo más innovador, sostenible y beneficioso para el territorio. Subrayó que este tipo de iniciativas permiten diversificar la oferta durante todo el año, reduciendo la dependencia climática y favoreciendo la desestacionalización, lo cual genera oportunidades económicas, empleo más estable e impacto positivo tanto para visitantes como para residentes.
La diputada aseguró que el proyecto representa el modelo de turismo que la Diputación de Gipuzkoa quiere seguir impulsando, apostando por la colaboración con profesionales y productores locales, la economía circular y la sostenibilidad.
Por su parte, el alcalde Ostolaza conectó la apertura con la reciente inauguración de la Moilaberri Estazioa, que alberga la oficina de turismo y un espacio dedicado al patrimonio industrial e histórico del municipio. Ostolaza subrayó la importancia de explicar tanto a visitantes como a la ciudadanía