Norman Foster inaugura en Bilbao una ampliación que «mira hacia el cielo»
El Museo de Bellas Artes de Bilbao ha estrenado este lunes una ambiciosa ampliación firmada por el arquitecto británico Norman Foster, un proyecto que busca capturar la luz natural y conectar el patrimonio industrial de la ciudad con el arte contemporáneo. La obra, denominada Agravitas, añade 2.300 metros cuadrados de espacio expositivo y aumenta la superficie útil del museo en un 60%.
Durante el acto de inauguración, la vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Políticas Lingüísticas del Gobierno Vasco, Ibone Bengoetxea, subrayó que «las grandes transformaciones nacen de una visión». Una idea que ha guiado los cuatro años de obras y que el propio Foster resumió como «una utopía que debe bajarse a la realidad».
Un proyecto que respeta el pasado y apuesta por la luz
Foster, ganador del Premio Pritzker en 1999 y del Príncipe de Asturias de las Artes en 2009, trabajó junto al arquitecto Luis María Uriarte con una premisa clara: «añadir algo nuevo pero conectando con lo ya existente». El estudio decidió no tocar los edificios originales de 1945 y 1970, y tampoco excavar bajo tierra, una opción que Foster descartó por cara y arriesgada. «Un museo tiene que ir sobre la luz», afirmó.
La solución fue elevar la mirada. El nuevo atrio central, que antes era un espacio al aire libre, se ha cerrado con una pared de cristal sostenida por pilares en forma de uve. En su centro se mantiene la escultura-fuente de Francisco Durrio dedicada al compositor Juan Crisóstomo de Arriaga, cuyo rumor del agua asciende por aberturas que conectan las dos plantas superiores.
Arte, industria y sostenibilidad en el corazón de Bilbao
El acero es el material protagonista de la ampliación, una elección que remite a las raíces industriales de la capital vizcaína. Foster destacó que se utilizó materia prima ecológica y equipos locales de instalación y transporte, reforzando el compromiso medioambiental del proyecto.
Las dos plantas superiores funcionan como un puente sobre los edificios existentes y acogerán parte de la colección permanente y exposiciones temporales. Además, se ha habilitado una terraza al aire libre que servirá como sala expositiva, donde se podrán ver tres obras del escultor inglés Anthony Caro, dos de ellas de su serie Toronto Flat, donadas por la familia Arango.
Un nuevo corazón social para el museo
El vestíbulo de entrada se concibe como «el corazón social del museo», un espacio para crear comunidad y conectar con las diferentes salas. Lo acompañan piezas icónicas como Lugar de encuentro y Homenaje a Calder, ambas de Eduardo Chillida, la obra Bilbao de Richard Serra y una celosía de Cristina Iglesias.
Foster, de 91 años, recordó con cercanía su participación en las obras del metro de Bilbao y calificó la oportunidad de contribuir a esta ciudad como un «privilegio extraordinario». El museo reabrirá sus puertas al público con su nueva imagen el martes 6 de octubre.
Preguntas frecuentes sobre la ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao
¿Cuánto espacio nuevo añade la ampliación de Norman Foster?
La ampliación incorpora 2.300 metros cuadrados de espacio expositivo, lo que supone un aumento de la superficie útil del museo de hasta un 60%.
¿Qué significa el nombre «Agravitas» del proyecto?
El nombre hace referencia a la capacidad de la obra para desafiar la gravedad, ya que las nuevas plantas superiores se elevan como un puente sobre los edificios existentes.
¿Cuándo podrá visitar el público la nueva ampliación?
El museo reabrirá sus puertas con la ampliación a partir del martes 6 de octubre.