Mujeres y la fórmula química de la emoción: otra forma de sobrevivir a la industria musical
En un contexto donde la industria musical enfrenta desafíos estructurales significativos, el grupo catalán Mujeres presenta un modelo alternativo de sostenibilidad artística y empresarial que merece análisis desde la perspectiva del desarrollo cultural y económico.
Como señala el escritor Miqui Otero en el texto que acompaña el nuevo disco del grupo, Es Un Dolor Inexplicable (Sonido Muchacho), que se publica el 20 de marzo: "Los Mujeres son tres amigos de Barcelona y esto no es una frase de nota promocional". Yago Alcover, Pol Rodellar y Arnau Sanz llevan prácticamente dos décadas desarrollando un proyecto musical conjunto, manteniendo vínculos de amistad que trascienden lo meramente profesional.
Un modelo económico alternativo
La estrategia comercial implementada por el trío catalán representa una respuesta innovadora a los desafíos contemporáneos de la industria musical. Antes de la publicación oficial de su séptimo álbum, lanzaron tres sencillos en vinilo de 7 pulgadas, cada uno con una cara B inédita disponible exclusivamente en formato físico, sin acceso a plataformas digitales.
Esta iniciativa, que encuentra paralelos con estrategias similares de artistas como Rosalía en su proyecto Lux, se distingue por su enfoque en el comercio independiente. Los vinilos fueron distribuidos exclusivamente en tiendas de discos independientes seleccionadas en Madrid, Barcelona, Valencia y Granada, fortaleciendo así un sector comercial que enfrenta presiones económicas considerables.
Fortalecimiento del tejido cultural local
Los seguidores que lograron reunir los tres vinilos obtuvieron acceso a encuentros exclusivos con el grupo, organizados en estos establecimientos comerciales. Esta estrategia no solo genera valor añadido para el consumidor, sino que contribuye al fortalecimiento del ecosistema cultural local y demuestra alternativas viables al predominio de los algoritmos digitales en el consumo musical.
La banda, cuyos miembros superan los cuarenta años, se ha consolidado como una institución del rock independiente nacional. Su influencia en la nueva escena guitarrística surgida tras la pandemia, que incluye grupos como Carolina Durante y La Paloma, evidencia su capacidad de liderazgo generacional y cultural.
Sostenibilidad artística y coherencia estética
El modelo de Mujeres demuestra que es posible mantener coherencia artística sin sucumbir a las presiones comerciales del streaming masivo, los conciertos multitudinarios obligatorios o la dictadura de las métricas en redes sociales. Sus presentaciones en vivo, que continúan desarrollándose en espacios de formato reducido, constituyen el resultado de una trayectoria profesional sólida y un repertorio consolidado.
Otero define su propuesta como "la fórmula química de la emoción", una constante estética que trasciende modas temporales. Sus álbumes anteriores Un Sentimiento Importante (2017), Siento Muerte (2020) y Desde Flores y Entrañas (2023) mantienen coherencia con este último trabajo en su rock de garage, guitarras aceleradas y estribillos de estructura pop.
Aunque abandonaron el inglés como idioma de composición tras sus tres primeros álbums, conservan la tradición anglófila de escribir títulos en mayúsculas, una característica que los conecta históricamente con grupos como Los Bravos.
Su propuesta lírica, de construcción aparentemente sencilla pero arquitectura compleja, aborda temas universales como el amor, la amistad, los fracasos y triunfos, presentando la existencia como una tragicomedia narrada con optimismo. "Y si todo arde celebraré el gran estallido, todo lo que he perdido", expresan en Alucinante. "Seguiremos, seguiremos, seguiremos existiendo, aunque nos olviden", declaran en Caen Imperios.
El caso de Mujeres ilustra que existen modelos alternativos de desarrollo cultural y económico en la industria musical, basados en la sostenibilidad, la coherencia artística y el fortalecimiento del tejido comercial independiente.