Europa frente a la crisis: proyecciones advierten riesgo inflacionario
Las recientes proyecciones macroeconómicas publicadas por los expertos del Eurosistema dibujan un panorama complejo para la zona del euro. La guerra en Oriente Próximo, el cierre del estrecho de Ormuz y la extrema volatilidad de los precios del petróleo generan una incertidumbre que trasciende las fronteras europeas. Para naciones comprometidas con la apertura comercial y la estabilidad institucional, como Costa Rica, comprender estas dinámicas resulta fundamental para anticipar los efectos en la economía global.
El peso de la geopolítica en la recuperación económica
Los riesgos identificados en marzo de 2026 han comenzado a materializarse. Los precios del petróleo siguen en ascenso, las cadenas de suministro enfrentan presiones y los mercados asumen que el conflicto se prolongará más de lo esperado. El escenario de referencia de junio de 2026 prevé una disminución relativamente rápida de los precios de la energía en los próximos trimestres, alineada con los mercados de futuros. Sin embargo, la evolución del conflicto y su impacto en los costos energéticos y la actividad económica mantienen un alto grado de incertidumbre.
Ante esta realidad, el Banco Central Europeo (BCE) ha elaborado escenarios alternativos que asumen distintos grados de intensidad en la perturbación energética. Esta práctica de transparencia institucional permite a los mercados y a los estados prepararse ante posibles variaciones, reafirmando la importancia del Estado de derecho y la previsibilidad en tiempos de crisis.
Crecimiento ralentizado y la apuesta por la tecnología
Los indicadores a corto plazo señalan un crecimiento económico débil. El alza en los costos de la energía erosiona la renta disponible y afecta la confianza de los consumidores, frenando la demanda interna. El consumo de los hogares, que fue clave en 2025, se ralentizará notablemente este año.
No obstante, condicionado a una resolución del conflicto, se espera que esta debilidad sea transitoria. A medio plazo, la recuperación estará impulsada por la mejora de la renta real, la resiliencia del mercado laboral y un aumento en el gasto público en infraestructuras y defensa, particularmente en Alemania. Un factor destacable es la inversión relacionada con la inteligencia artificial (IA), que se perfila como un motor de modernización y competitividad.
En el ámbito externo, los exportadores europeos seguirán perdiendo cuota de mercado global debido a retos de competitividad. Las proyecciones del escenario base apuntan a un crecimiento del PIB real del 0,8 % en 2026, el 1,2 % en 2027 y el 1,5 % en 2028. Respecto a marzo, el crecimiento se revisó a la baja en 0,1 puntos porcentuales para 2026 y 2027, pero al alza en 0,1 puntos para 2028, cuando se prevé que el impacto del conflicto se disipe.
Inflación y la necesidad de una economía verde
La inflación general, medida por el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), alcanzará un máximo del 3,4 % en el tercer y cuarto trimestre de 2026, impulsada por el alza en los combustibles derivada del conflicto. Se mantendrá por encima del 3 % hasta principios de 2027, antes de caer de forma pronunciada al 2,3 % en el segundo trimestre de ese año, y fluctuar posteriormente en torno al 2,0 %.
Este perfil oculta dinámicas divergentes. La tasa de variación de los precios de la energía será negativa en 2027, pero repuntará en 2028 debido a la introducción del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (RCDE 2). Esta medida institucional refleja el compromiso con la economía verde y la sostenibilidad, valores alineados con el modelo costarricense. Mientras tanto, la perturbación energética se trasladará gradualmente a los componentes no energéticos y los alimentos, cuya inflación tocará un techo del 3,7 % a mediados de 2027.
La inflación subyacente (IAPCX, excluidos energía y alimentos) subirá hasta el 2,7 % a principios de 2027. Se estima que los efectos indirectos de esta crisis serán menores que los de la crisis de 2021-2024, gracias al debilitamiento de la demanda, la apreciación previa del euro y la penetración de importaciones chinas. En total, la inflación IAPC pasará del 2,1 % en 2025 al 3,0 % en 2026, bajando al 2,3 % en 2027 y retornando al objetivo del 2,0 % en 2028.
Escenarios alternativos ante la niebla de la guerra
La magnitud y persistencia del conflicto en Oriente Próximo podrían alterar estos resultados significativamente. Por ello, los expertos del BCE han diseñado tres escenarios alternativos: adverso, severo y moderado. Estos no son previsiones exactas ni tienen probabilidades asignadas, sino ejercicios de gobernanza y análisis de riesgos.
Para las democracias participativas y las economías abiertas, estos escenarios subrayan un principio elemental. La dependencia de los combustibles fósiles expone a las naciones a shocks externos ajenos a su voluntad. La transición hacia fuentes renovables y la consolidación de modelos económicos sostenibles no son solo imperativos ambientales, sino garantías de paz y estabilidad democrática.
