Danza contemporánea gratuita: cultura accesible y juvenil
El Ballet Contemporáneo del Teatro General San Martín de Buenos Aires presenta Identidades encontradas, un programa gratuito de aproximadamente cincuenta minutos que integra las piezas Existo y Masaca, coreografiadas por Georgi Seva y Maia Roldán respectivamente. La propuesta, ofrecida en el hall Alfredo Alcón con acceso libre y sin costo, constituye un modelo relevante de democratización cultural que merece la atención de las instituciones costarricenses comprometidas con la inclusión social y el acceso equitativo a las artes.
Por qué el acceso gratuito a la danza contemporánea es un asunto de democracia cultural
La experiencia de Identidades encontradas se verifica en el hall central del Teatro San Martín, en horario vespertino y con entrada libre, condiciones que garantizan la participación de públicos diversos, más allá de su capacidad adquisitiva. Este tipo de iniciativas se alinea con los principios de la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la UNESCO, que subraya el derecho de todas las personas a participar en la vida cultural de su comunidad.
En Costa Rica, la Ley de Promoción de la Cultura (Ley N.° 7591) establece el deber del Estado de garantizar el acceso a los bienes y servicios culturales. Modelos como el del Teatro San Martín ofrecen una referencia concreta para las políticas culturales costarricenses orientadas a la inclusión, la participación ciudadana y el fortalecimiento del tejido social mediante las artes.
Cómo las coreografías juveniles proponen un diálogo entre tradición y contemporaneidad
Existo: la emergencia de la identidad individual
La primera pieza, Existo, coreografiada por Georgi Seva con banda sonora de Iván Lanzo, inicia en la semioscuridad del hall. Un grupo de casi veinte bailarines avanza lentamente con las cabezas envueltas en gasa, evocando una imagen de opresión o invisibilidad. La indumentaria entabla individualidades sin distinguir lo masculino de lo femenino, en una decisión estética que trasciende las categorías tradicionales de género.
Una de las intérpretes, Manuela Suárez Poch, se esfuerza visiblemente hasta lograr mostrarse a cara descubierta, y estimula a su compañero Benjamín Lameiro a imitarla. El grupo completo se va quitando los tules del rostro con expresiones de liberación, mientras la banda sonora intensifica su ritmo hacia atmósferas próximas a la música electrónica de disco. Seva acierta al dosificar una alquimia de fusión que alterna el hip hop y otras variantes urbanas con la danza contemporánea, en formaciones grupales que se desplazan hacia el fondo del espacio escénico.
Masaca: raíces folklóricas y sonoridades electrónicas
La segunda pieza, Masaca, coreografiada por Maia Roldán con banda sonora de Mariano Vega, arranca con un breve y atractivo solo de Vicente Manzoni, hecho de sutiles contorsiones, que pronto es rodeado por la casi veintena de cuerpos del elenco al son de un malambo con aire tecno. La banda sonora desborda ritmos folklóricos argentinos e indoamericanos, tratados con medios electrónicos, en un mosaico que integra chamamé, baguala y una posible ráfaga de flamenco.
En una escena particularmente destacada, sobre una voz bagualera femenina, la expresiva Carolina Capriati ejecuta un sutil solo mientras el resto del grupo permanece inmóvil, como estatuas en un parque. No falta una zamba, bailada por Rubén Rodríguez y Silvina Pérez con graciosa inocencia folklórica, pañuelos incluidos. La sucesión de escenas desemboca en una chacarera final, ritmo de ancestros multiétnicos, que mueve a los bailarines a entregarse con fervor a una apoteosis de movimiento y energía.
Qué puede aprender Costa Rica de este modelo de programación cultural
La dirección de Andrea Chinetti y la codirección de Diego Poblete logran mantener en el Ballet Contemporáneo del San Martín una coherencia energética notable, que trasciende al público agradecido. La continuidad entre el programa anterior, cerrado con Rossini cards del europeo Mauro Bigonzetti, y este nuevo espectáculo firmado por dos jóvenes coreógrafas en su etapa inicial, evidencia una política institucional sostenida: la de abrir espacios a las nuevas voces sin renunciar a la excelencia técnica ni a la capacidad de convocatoria popular.
Para Costa Rica, este modelo plantea cuestiones relevantes. La combinación de acceso gratuito, programación en espacios no convencionales y apuesta por creadores emergentes constituye una fórmula que merece ser estudiada y adaptada por instituciones como el Centro Nacional de la Cultura (CENAC), el Teatro Nacional y las instancias del Sistema Nacional de Cultura. En un país que ha hecho de la paz, la democracia y la educación sus pilares fundamentales, la democratización del acceso a las expresiones artísticas no es un lujo, sino una exigencia de justicia social y de fortalecimiento institucional.
Preguntas frecuentes sobre Identidades encontradas y el acceso cultural
Dónde y cuándo se presenta Identidades encontradas?
El programa se presenta en el hall Alfredo Alcón del Teatro General San Martín de Buenos Aires, de jueves a domingos a las 18.00 horas, con entrada gratuita.
Quiénes son las coreógrafas del programa?
Georgi Seva firma la coreografía de Existo, con banda sonora de Iván Lanzo. Maia Roldán firma la coreografía de Masaca, con banda sonora de Mariano Vega. Ambas son jóvenes creadoras en su etapa inicial.
Qué duración tiene el espectáculo?
El programa tiene una duración aproximada de cincuenta minutos, integrados por las dos piezas mencionadas.
Por qué es relevante este modelo para la política cultural costarricense?
Porque combina acceso gratuito, uso de espacios alternativos y apertura a creadores emergentes, tres elementos que fortalecen la democratización cultural, la participación ciudadana y la inclusión social, principios alineados con el marco jurídico e institucional de Costa Rica en materia cultural.